Incendios en la Comarca Andina: sequía, crisis política y estados provinciales dormidos en la previa del verano

La región enfrenta focos activos en medio de reclamos por falta de recursos, tensiones institucionales y un escenario económico que agrava la emergencia. Los incendios de este lunes volvieron a exponer la fragilidad de las gestiones provinciales en Río Negro y Chubut.

La sequía que dejó el invierno sin precipitaciones marca un punto de quiebre en la Comarca Andina, donde cada nuevo incendio desnuda la falta de planificación. A esto se suma un contexto económico que asfixia a los sectores productivos y turísticos, con cabañeros sin reservas, aumentos constantes en los servicios y una actividad paralizada. En ese marco, el interrogante resuena con fuerza política: ¿quién va a querer venir a vacacionar en este contexto?

La tensión también alcanza a las instituciones responsables de enfrentar el fuego. En El Bolsón, el Cuartel de Bomberos Voluntarios atraviesa reclamos internos por la compra de vehículos usados, la falta de equipamiento y cuestionamientos sobre el manejo de fondos. Mientras tanto, la conducción intenta ordenar procesos en un escenario donde el conflicto se profundiza en el peor momento del año.

Focos contenidos, un incendio fuera de control y señales de alerta política

El SPLIF El Bolsón informó que los incendios en Cuesta del Ternero y Ruta 40 Norte fueron contenidos, aunque el viento complicó el inicio de los trabajos. 

La situación más crítica se registró en Epuyén, donde un incendio avanza cerca de la Laguna Plesiosaurio tras iniciarse en el loteo San Francisco. Vecinos y brigadistas trabajan en un frente que volvió a exponer la falta de preparación del Estado. Uno de los jefes del operativo fue contundente: Esto está fuera de control, lamentablemente, por la intensidad del viento y también por la sequía”.

Los avisos a familias del sector oeste del río Epuyén reflejan un cuadro más amplio. “En la parte oeste del río Epuyén se tomó la determinación de avisar y algunas personas se autoevacúan y los demás se van a evacuar”, explicó el jefe, en medio de múltiples focos secundarios generados por el viento. La escena deja en evidencia un sistema de respuesta que opera al límite con ausencia de cisternas australianas y recursos elementales de prevención.

Gestiones provinciales debilitadas y una comunidad que ya no espera soluciones

A mediados de noviembre, la población observa cómo los incendios se superponen con disputas internas, falta de coordinación y una crisis económica que profundiza el malestar. Las conducciones provinciales de Río Negro y Chubut llegan a esta emergencia debilitadas, tal como quedó reflejado en las últimas elecciones legislativas.

Mientras brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, bomberos de Epuyén y El Hoyo y personal de apoyo intentan contener el avance de las llamas, crece la percepción de que “esto recién empieza”. La próxima temporada de verano ya se proyecta condicionada por el fuego, la sequía y la falta de respuestas políticas.

En un escenario donde lo ambiental, lo económico y lo institucional chocan sin intermediación, la Comarca Andina enfrenta un panorama urgente que deja más dudas que certezas. La región demanda decisiones inmediatas, planificación y recursos, mientras la emergencia muestra que el actual esquema de gestión provincial no alcanza para lo que viene.

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