Inflación en la Patagonia: diferencias locales y necesidad de datos precisos

Agustín Rivas, economista de la Universidad Nacional de Río Negro, analiza las particularidades de la inflación en la región patagónica y advierte sobre la falta de estadísticas locales que permitan diseñar políticas públicas situadas.

La inflación en la Patagonia suele ubicarse por encima del promedio nacional. Sin embargo, esta diferencia no se manifiesta de manera uniforme en toda la región. Según el economista Agustín Rivas, “el Indec informó que la inflación en la Patagonia es un poco más alta, y en su desagregado puede variar un poco entre lo que es Patagonia y nivel nacional, en los últimos meses se registra esta alza. En ese sentido el dato publicado es un promedio de las distintas regiones”.

Este promedio nacional, advierte Rivas, puede ocultar las particularidades de cada zona. “Si uno va a la inflación de cada región, en el promedio se compensan a nivel nacional”, explicó. Las diferencias entre localidades patagónicas son relevantes para entender el impacto real en el consumo.

Respecto de estas variaciones, el economista señaló que “no necesariamente los precios en Bariloche no van a ser lo mismo que en Viedma o en El Bolsón, ni hablar si vas más al sur”. Estas diferencias responden a “las características y dinámicas particulares de cada lugar, en esas variaciones cambios de un mes a otro, que es lo que mide el Indec”.

Bariloche y el costo de vida

En el análisis desagregado, Bariloche aparece como una de las ciudades con mayor inflación. “En el desagregado Bariloche, la Patagonia, es cara, su inflación es más alta”, afirmó Rivas. Esta situación se vincula con el método de relevamiento del organismo oficial: “Sucede que la inflación es más alta que lo que indica el Indec, por el relevamiento que hace el organismo, después hay tantos otros productos que no varían o que por falta de demanda caen en su precio”.

Para obtener datos más representativos, Rivas y su equipo realizan un relevamiento propio. “Nosotros, con un equipo de economistas, estamos haciendo un relevamiento particular en un aproximado de 60 productos evaluando su variación y los números que nos da son parecidos, de 2%, porque mientras unos bajan, otros suben, entonces se mantiene en un mismo rango”. Esta dinámica de compensación interna genera distorsiones en la percepción del aumento de precios.

“Muy probablemente si evaluás en particular ves que suben un 10% cada semana, pero en lo general, los que no varían, en promedio general se te nivela el número en un 2%”, agregó. Esta diferencia entre la percepción individual y el promedio estadístico es clave para entender el fenómeno inflacionario en la región.

Alimentos y consumo corriente

Uno de los rubros más afectados es el de los alimentos básicos. “Lo que aumenta es el alimento básico, el consumo corriente, no lo demás, entonces la variación se licúa, esto lo podemos extender a muchos precios más”, explicó Rivas. Esta licuación estadística puede ocultar aumentos significativos en productos esenciales.

“Por ejemplo en los yogures, en un índice particular te da un 40% o 50% de aumento, pero con los otros productos el número general te da mucho menos”, ejemplificó. Este tipo de variaciones demuestra la necesidad de contar con herramientas de medición más precisas y representativas.

Contar con estadísticas locales, según Rivas, “te ayuda a determinar el índice local, y construir estrategias locales para armar canastas básicas desde las políticas públicas. En Bariloche no tenemos un relevamiento puntual que nos permita pensar políticas situadas”.

Relevamientos y políticas públicas

La ciudad contaba con un relevamiento del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz, pero fue discontinuado por cuestiones técnicas del propio Centro. “La ciudad contaba con un relevamiento desde el Centro de Estudios Escalabrini Ortíz y se discontinuó hace algunos meses, nosotros queremos retomar ese trabajo relevando al menos tres supermercados en Bariloche para contar con esos datos”, indicó Rivas.

El objetivo es reconstruir una base de datos confiable. “A partir de los precios publicados en línea nosotros hacemos la comparativa, en perspectiva de conocer más fielmente sobre todo la inflación en comidas y bebidas para publicar los datos y poder discutirlos, publicarlos y pensarlos situadamente”. La propuesta apunta a generar información útil para el diseño de políticas públicas adaptadas a la realidad local.

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