
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro cuestionó el impacto de la política nacional en las economías regionales. Advirtió que se están rompiendo los vínculos comerciales y pidió condiciones de equidad en el comercio internacional.
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, analizó el impacto que de la apertura importadora en las economías regionales. En diálogo con FM 105.5 “La Radio de la Cordillera”, advirtió sobre las consecuencias que genera la pérdida de competitividad en las cadenas productivas y la falta de un plan nacional que contemple la situación de los productores locales. “Hoy gran parte de nuestros procesos exportadores quedaron desacomodados, estamos carísimos en dólares”, afirmó. Además, defendió el estatus sanitario de la Patagonia y pidió condiciones de equidad en el comercio internacional.
¿Cuál es el panorama económico que atraviesan los productores de Río Negro?
Cuando se habla de importación de productos, el tema va mucho más allá que los productores. A veces el propio consumidor trata con desprecio al productor pensando que solamente él se puede beneficiar del precio de un producto, y esto es parte de una discusión mucho más amplia. Interviene el productor primario, el empacador, comercialización, servicio de frío, distribución, etc. Cada uno de esos eslabones tiene valor agregado, mano de obra y arraigo.
Hoy gran parte de nuestros procesos exportadores quedaron desacomodados, estamos carísimos en dólares. El poder adquisitivo es fuerte para importar, pero insuficiente para vivir en Argentina.
Este reacomodamiento no se visualiza en la agenda del gobierno. Lo que uno ve es una desregulación acelerada para la importación sin una estrategia para mejorar nuestra competitividad.
¿Está ingresando carne rechazada en otros mercados?
Nosotros elevamos notas a SENASA para pedir un protocolo. Defender un estatus sanitario en la Patagonia no es solo proteger al productor. Es sostener un privilegio mundial: libre de aftosa sin vacunación, programas de fruta sin mosca de los frutos, menor carga de vacunas.
Los protocolos internacionales se vuelven cada vez más exigentes. Por eso lo defendemos tanto. Hay diferencias significativas entre lo que se autoriza en Argentina y lo que se permite, por ejemplo, en Brasil.
Cuando uno ve que entra carne con vacunas no autorizadas en Argentina, se prende una alerta. No podemos tirar por la borda 24 años de trabajo porque hubo un pico en el precio del asado.

¿Cómo afecta a los productores provinciales por ejemplo la importación de peras?
El ingreso de peras chinas, fue un contenedor y medio, no mueve la aguja, pero puede ser la punta del iceberg.
En los primeros cuatro meses del año ya se importó la misma cantidad de cerdo que en todo 2024, y nosotros somos productores de cerdo.
Revisé más de 110 artículos sobre productos importados: trucha chilena, cerdo brasileño, pulpa de tomate, chocolates y espumantes. Ese 30% que se incrementa mes a mes en importaciones desacomoda la balanza comercial.
Desde celulares hasta carne, cualquier cosa puede ingresar. Entiendo al consumidor que quiere precios accesibles, pero necesitamos equilibrio. No se puede cerrar todo, ni abrir todo sin condiciones sanitarias ni herramientas para nuestros productores.
¿Hay diálogo con otras provincias frente a este escenario?
Sí. Tenemos una reunión el próximo miércoles en el Consejo Federal de Inversiones con otros ministros de producción.
Esto está pasando en todo el país, desde el norte con insumos que entran por frontera hasta la caída del 40% en la producción local de cerveza frente a importaciones desde Brasil.
Hoy puede parecer que afecta solo a una parte del comercio, pero detrás vienen contenedores con otros productos. El iceberg se agranda.
Debe haber un equilibrio. No se puede someter al consumidor a una sola marca o producto, pero tampoco abrir la puerta a cualquier cosa sin control.

¿Qué mensaje le daría a los productores de Río Negro?
Nosotros como gobierno provincial siempre vamos a tener un equilibrio. No nos fanatizamos. Argentina tiene movimientos pendulares que, cuando el péndulo se va al extremo, le corta la cabeza a mucha gente.
Queremos cuidar nuestra producción local, pero también que el consumidor llegue a fin de mes. Desde Buenos Aires no siempre se entiende lo que significa el interior del país. Río Negro sola es casi el 70% de países como Italia o España en superficie.
Estamos trabajando, tenemos buena relación con Nación, pero a veces cuesta que entiendan lo que significa una producción de cereza que tarda 6 o 7 años en madurar. No se pueden cambiar las reglas de un día para otro sin medir el daño que eso provoca.

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