La ordenanza delimita unas 26 hectáreas de la Reserva Forestal Loma del Medio. Mientras Iván López reclama que la norma no sea promulgada, desde la Junta Vecinal de Los Hornos sostienen que las viviendas de la familia no están dentro del área delimitada y también pidieron que no se efectivice la medida hasta alcanzar un acuerdo.

El proyecto de ordenanza para delimitar 26 hectáreas de la Reserva Forestal Loma del Medio, en el sector conocido como La Barda, abrió una diferencia entre vecinos del barrio Los Hornos respecto del alcance de la delimitación. El proyecto establece que la superficie queda sujeta a mensura y regularización definitiva, de acuerdo con el croquis incorporado como anexo.
El documento elaborado por la Municipalidad de El Bolsón señala que el objetivo es resguardar el espacio ante situaciones como intentos de ocupación, depósito ilegal de basura e incendios. También indica que el sector se encuentra en la división entre la Loma del Medio, vinculada al RENABAP, y el barrio Los Hornos.
Según los fundamentos del proyecto, la iniciativa surgió desde la Subsecretaría de Catastro, a partir de reuniones con vecinos del barrio El Renoval y la Junta Vecinal de Los Hornos. Allí se plantea delimitar el sector para su mantenimiento, plantación de árboles, espacios de esparcimiento y la generación de una senda saludable con miradores.
La Junta Vecinal del barrio Los Hornos había solicitado la conservación del lugar como Patrimonio Natural y para Educación Ambiental. El proyecto también menciona la participación de vecinos de La Lagunita, Amancay, El Renoval, Alma Fuerte y Cipresal en tareas de limpieza de la zona.
Qué establece la ordenanza sobre las 26 hectáreas
El proyecto sostiene que el sector corresponde a tierras de propiedad del Estado Nacional y que forma parte de la Reserva Forestal Loma del Medio, creada mediante el Decreto Nacional 20.195 de 1948. También explica que el remanente ubicado al Este de la zona deslindada por el RENABAP continúa formando parte de la reserva y que posteriormente fue determinado como zona Suburbana 1 mediante la Ordenanza 189/2022.
El documento identifica además un riesgo de avance de la urbanización sobre el faldeo Este y señala que los relevamientos realizados durante 2025 consideraron la pendiente y la cobertura vegetal de la ladera como una zona de alta susceptibilidad ígnea, de interfaz y de alto riesgo para el uso residencial.
A su vez, el proyecto indica que una inspección realizada el 8 de julio de 2026 constató que el sector denominado La Barda se encontraba libre de ocupantes y que presentaba condiciones para su preservación por contar con un remanente de bosque nativo. La propuesta identifica tres áreas que no colindan entre sí y establece una superficie total aproximada de 26 hectáreas.
El reclamo de Iván López
Iván López, vecino del sector, cuestionó que personas que viven en la zona desde hace décadas puedan quedar alcanzadas por la delimitación. “Pasó que un día nos despertamos y estamos incluidos dentro de lo que era una reserva forestal”, señaló.
López aclaró que el planteo no apunta contra la existencia de reservas naturales, sino contra la incorporación de habitantes que, según afirmó, llevan entre 20 y 30 años viviendo en el lugar. “No se puede venir y meter a personas que están habitando en un lugar natural hace más de 20 o 30 años y decirles, ah, ustedes son parte de una reserva forestal”, sostuvo.
El vecino también cuestionó la participación de la Junta Vecinal y afirmó que el proceso se realizó sin consultar a quienes viven en el sector. “Fue realizada de una forma totalmente inconsulta, una forma clandestina y también promovido por una Junta Vecinal que no es natural ni competente en aquel barrio”, manifestó.

La postura de la Junta Vecinal
Desde la Junta Vecinal de Los Hornos, que participó del impulso de la iniciativa, plantearon otra posición respecto del alcance de la delimitación. Según sus referentes, las viviendas de la familia López no se encuentran dentro de las hectáreas delimitadas para la reserva.
A su vez, la propia Junta Vecinal solicitó que la ordenanza no sea efectivizada hasta tanto las partes puedan comprender el alcance de la medida y llegar a un acuerdo. De esta manera, el pedido de abrir una instancia de diálogo también aparece planteado desde el sector que impulsó la creación de la reserva.
El proyecto municipal contempla un Registro de Oposición durante diez días corridos para la delimitación y los usos previstos. La oposición debe presentarse ante la Mesa de Entradas del Ejecutivo municipal o mediante carta documento dirigida al intendente y el texto establece que no será válida si no supera el 40% de los propietarios de las parcelas afectadas.
En cuanto a los usos, la ordenanza prevé espacios verdes, sendas saludables, paseos, miradores, uso paisajístico y recreativo, proyectos educativos, investigativos o científicos, senderos e integración barrial, además de acciones vinculadas a la mitigación del riesgo ígneo.
López, en tanto, sostiene que antes de avanzar debería identificarse a las personas que viven en el sector. “Primero tiene que estar censada la gente, tiene que estar identificada, no relevada, tenemos que tener conocimiento de ellos, tienen que tener conocimiento de las personas que viven allá y después realizar una reserva”, expresó.
El pedido del vecino es que el Ejecutivo municipal no promulgue la norma. “Solicitamos puntualmente esto, hoy en día en el estado que está, jurídico, solicitamos al señor Intendente que vete esta norma, que no la promulgue, que la vete”, afirmó. Mientras tanto, desde la Junta Vecinal también plantearon la necesidad de que la aplicación de la ordenanza quede en suspenso hasta poder avanzar en un entendimiento entre las partes.

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