
La central obrera confirmó una movilización a Plaza de Mayo y advirtió sobre la caída del poder adquisitivo, el endeudamiento y el impacto de la reforma laboral.
La confederacion general del trabajo (CGT) resolvió convocar a una movilización a Plaza de Mayo el próximo 30 de abril a las 15, en la previa del Día del Trabajador, tras una reunión de su Consejo Directivo en la sede de Azopardo. El encuentro estuvo enfocado en la situación laboral, con eje en la pérdida del poder adquisitivo, las negociaciones paritarias y la situación de las obras sociales.
En conferencia de prensa, el triunviro José Sola expuso los motivos de la medida y describió el escenario actual. “Vamos a reclamar el estado actual de los trabajadores, de caída del poder adquisitivo, pérdida del salario y endeudamiento familiar”, expresó.
Según lo planteado por la conducción sindical, la problemática alcanza a distintos sectores del mercado laboral y se refleja en el aumento del endeudamiento de los hogares y la preocupación por el desempleo. En ese marco, se mencionó que la mitad de los trabajadores percibe menos de 800.000 pesos mensuales.
En relación a las paritarias, la central reiteró su reclamo para que cada actividad pueda negociar sin condicionamientos. “Necesitamos que las paritarias sean homologadas y discutidas según lo lleve adelante cada actividad”, sostuvo Sola.
Movilización anticipada y contexto social
La decisión de realizar la marcha el 30 de abril y no el 1° de mayo fue explicada por la CGT en función del contexto económico y social que atraviesan los trabajadores.
Desde la central señalaron que la frecuencia de los reclamos podría influir en la convocatoria. “Los trabajadores viven en reclamo y protesta por la circunstancia que se está atravesando. Lamentablemente son reclamos constantes que pueden atentar contra una respuesta masiva”, indicaron.
En paralelo, la CGT confirmó que continuará con la estrategia judicial frente a la reforma laboral, luego de que un fallo suspendiera provisoriamente cerca de 82 artículos.
En ese sentido, Sola destacó el impacto de la medida cautelar. “La cautelar ha pegado en el corazón de la reforma laboral y ha sido a través de un enorme trabajo. Hicimos un reclamo estratégico en la Justicia que nos dio la razón dando verosimilitud a nuestro pedido de inconstitucionalidad de estos artículos reclamos de derechos individuales y colectivos”, afirmó.

Expectativa judicial y foco en las obras sociales
Durante la reunión, también participaron los equipos legales que impulsan la vía judicial, y desde la conducción señalaron que existe expectativa por una resolución favorable.
“Toda la reforma que propone el Gobierno va en contra de la defensa de los derechos. Desde esa base vamos a seguir insistiendo para que se caiga toda la ley. Hay mucho optimismo”, remarcaron. Además, agregaron: “Además de las marcha y los paros, hoy la pelea va a estar más en la Justicia que en la calle”.
Otro de los puntos abordados fue la situación de las obras sociales, que la CGT considera comprometida por el aumento de costos y la demanda de prestaciones.
“Va a haber una campaña fuerte porque las obras sociales están muy complicadas. Los costos son elevados y el sistema de salud está colapsado. Necesitamos que la gente conozca cómo se sostiene el sistema de salud. La tarea del Gobierno es que los sindicatos se caigan”, señalaron.
Inflación y diagnóstico interno
En la conferencia, Sola también describió el estado financiero del sistema de salud sindical. “Déficit operativo debido al enorme crecimiento de las prestaciones y medicamentos”, indicó.
Por último, la CGT anticipó que trabaja en una medición propia de la inflación, elaborada junto a consultoras y equipos técnicos, aunque sin brindar detalles sobre su publicación.
“Es una tarea compleja que requiere precisión. No queremos salir con algo fallido”, sintetizaron.

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