La Justicia decretó la quiebra de Garbarino y avanzará con la liquidación de sus activos

El fallo del Juzgado Comercial N°7 ordena el remate de marcas, unidades industriales y negocios vinculados tras el fracaso del proceso de salvataje.

La Justicia comercial decretó la quiebra de Garbarino y ordenó avanzar con la liquidación de sus activos, lo que marca el final del proceso judicial que atravesaba la empresa desde hace más de cuatro años. La resolución establece el cese inmediato de las actividades de la cadena y el inicio del remate de los bienes para intentar compensar a los acreedores.

La decisión fue dictada por el juez Fernando D’Alessandro, titular del Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, quien firmó la sentencia que pone punto final al expediente iniciado tras el concurso preventivo de acreedores presentado por la compañía en 2021.

Con la resolución judicial comienza la etapa de liquidación de activos, que incluye tanto bienes materiales como intangibles vinculados al funcionamiento de la empresa. El proceso busca resarcir a los acreedores luego del colapso del esquema de reestructuración financiera que la firma había intentado implementar durante los últimos años.

El fracaso del mecanismo de salvataje

La decisión judicial se produjo tras agotarse las instancias previstas en la Ley de Concursos y Quiebras. En ese marco, el mecanismo de cramdown, conocido como proceso de salvataje, representaba la última posibilidad para transferir la administración de la empresa a nuevos inversores.

Ese procedimiento concluyó sin resultados concretos. La firma Vlinder había manifestado un interés inicial, pero los plazos legales finalizaron sin la presentación de una propuesta formal para reestructurar la deuda que arrastra la compañía.

Ante la ausencia de ofertas, el juzgado resolvió avanzar con la quiebra de Garbarino y dar inicio a la liquidación de los activos disponibles. La resolución judicial marca así el cierre del proceso de salvataje que buscaba evitar el final de la empresa.

Qué activos se liquidarán

Tras la declaración de quiebra, la sindicatura deberá iniciar el inventario de los bienes remanentes para su posterior remate.

Entre los activos a liquidar se encuentra el patrimonio intangible, que incluye las marcas Garbarino y Compumundo, identificadas con el mercado de venta de productos electrónicos y electrodomésticos.

También se incorporan al proceso las unidades industriales de Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Tierra del Fuego, que actualmente se encuentran paralizadas.

A la liquidación se suman las unidades de negocio vinculadas a la financiera Fiden y a Garbarino Viajes, cuya quiebra ya había sido declarada el año pasado.

De líder del sector al cierre definitivo

Durante años, Garbarino llegó a operar más de 200 sucursales en todo el país y empleó a 4.500 personas. Sin embargo, una crisis financiera que se extendió durante seis años, sumada al impacto de la pandemia y a gestiones que no lograron revertir la situación, redujo la estructura de la compañía.

En 2020 la cadena había sido adquirida por el empresario Carlos Rosales, titular del grupo Prof, quien no logró revertir la situación financiera. En noviembre de 2021 la empresa envió 1.800 telegramas de despido, un hecho que marcó el inicio del proceso de desmantelamiento que ahora concluye con la quiebra de Garbarino ordenada por la Justicia.

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