
La Sociedad Argentina de Pediatría pidió reforzar la detección temprana y el acompañamiento interdisciplinario de las personas gestantes ante la exposición a alcohol, tabaco, marihuana y otras sustancias psicoactivas.
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtió que el consumo de sustancias psicoactivas durante el embarazo y la lactancia puede afectar la salud del bebé desde antes del nacimiento y dejar consecuencias que se extienden hasta la infancia y la adolescencia. A través de un documento, la entidad instó a fortalecer la detección temprana y el acompañamiento interdisciplinario de las personas gestantes.
“La legalidad de las sustancias no tiene nada que ver con las complicaciones que producen. Que sea legal no significa que no sea dañina”, afirmó Silvia Cabrerizo, médica pediatra, toxicóloga e integrante del Grupo de Trabajo de Consumos Problemáticos de la Sociedad Argentina de Pediatría, al explicar que sustancias como el alcohol, la nicotina, el THC de la marihuana y la cocaína pueden atravesar la barrera placentaria y llegar al feto.
La especialista explicó que la exposición también puede producirse cuando la persona gestante inhala humo en ambientes donde otras personas consumen sustancias fumables. En esos casos, indicó que los compuestos también alcanzan la circulación fetal y pueden influir en el desarrollo del bebé.
La importancia de prevenir desde el embarazo
Cabrerizo señaló que el embarazo representa el período de mayor vulnerabilidad para el desarrollo del bebé. “Ese embrión está en desarrollo y justamente cuando está en desarrollo es el período más vulnerable”, sostuvo la profesional, al remarcar que la exposición durante toda la gestación puede afectar el desarrollo del sistema nervioso.
También recomendó evitar la automedicación durante el embarazo. “Lo ideal sería no consumir medicamentos sin indicación médica y tampoco sustancias psicoactivas”, expresó Cabrerizo, al insistir en la necesidad de consultar siempre con el profesional que realiza el seguimiento del embarazo.
En los casos en que exista una dependencia, la médica remarcó que el abordaje debe realizarse con un equipo especializado. “Siempre tiene que haber un grupo de contención, de acompañamiento y de seguimiento interdisciplinario para poder ayudar”, afirmó Cabrerizo.
Alcohol, marihuana y consecuencias a largo plazo
La integrante de la SAP explicó que, en el caso del alcohol, incluso una exposición prenatal puede generar consecuencias. Indicó que actualmente se habla del trastorno del espectro alcohólico fetal, una condición que puede incluir alteraciones del comportamiento, del neurodesarrollo y de las funciones cognitivas, aun cuando no existan malformaciones visibles al nacer.
Sobre la marihuana, señaló que también existen efectos documentados. “Está demostrado que el consumo de marihuana puede producir alteraciones del comportamiento cognitivo, del neurodesarrollo o conductuales durante la primera infancia”, indicó Cabrerizo.
La especialista agregó que, cuando una persona está planificando un embarazo, lo recomendable es buscar ayuda antes de la gestación si existe un consumo problemático. “Si uno está planificando un embarazo y tiene alguna dependencia, el ideal sería buscar ayuda antes de quedar embarazada”, sostuvo.
Informar para acompañar
Cabrerizo consideró que todavía falta instalar el tema en la agenda pública. “Lo primero es comunicar e informar para después poder acompañar”, expresó Cabrerizo, al señalar que muchos consumos continúan naturalizados pese a la evidencia sobre sus efectos durante el embarazo.
Finalmente, destacó que el acompañamiento debe realizarse desde una perspectiva de salud y sin estigmatización. “La mirada tiene que ser empática. Nadie va a juzgar. La mirada es de ayuda”, concluyó Cabrerizo, quien también remarcó la importancia de fortalecer la prevención de los consumos desde la adolescencia.

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