
De lunes a viernes la imagen se repite en la puerta del Hospital de El Bolsón: muchas personas haciendo fila a la intemperie desde horas de la madrugada bajo el frio y la lluvia, con la intención de obtener un turno médico. El reclamo es simple: un sistema más moderno o que por lo menos que se les permita estar esperando en el interior del nosocomio.
Son las 5:30 de la madrugada de un martes frío y con llovizna persistente. La escena frente al Hospital de Área de El Bolsón es repetida y desesperante: decenas de personas hacen fila bajo la oscuridad, con banquitos, frazadas y paraguas, intentando conseguir un turno médico. Las puertas están cerradas y el frío cala los huesos.
Carmen, del barrio Terminal, llegó a las 4:00. No es la primera vez. No busca turno para ella, sino para vecinos que no pueden madrugar: personas mayores sin obra social, madres con bebés, familias que no tienen cómo acercarse. “Desde la pandemia venimos haciendo esto. Nos turnamos para ayudar a los demás”, cuenta con resignación.
A su lado, Liliana, vecina del barrio Irigoyen, salió a las 3:00 de la mañana caminando hasta el hospital. Viene por un turno para oftalmología y para control de niño sano. “Cuando llegué ya había gente. Muchas veces hemos venido de madrugada y nos dicen que ya no hay más turnos. Es una vergüenza”, denuncia.
Según explica, el hospital otorga solo 15 turnos para oftalmología y 20 para niño sano. Y pese a que algunas personas llegan horas antes, se encuentran con que parte de esos cupos ya están reservados. “Guardan turnos para otros. El viernes pasado dijeron que había 18 turnos. Cuando dieron 14, ya no quedaba nada”, relata.

Un sistema colapsado y sin transporte
La situación se agrava por la falta de transporte público en esas horas. “No hay colectivos, y un remis cuesta $5.000 o $6.000. Si tenés que pagar eso para sacar un turno, no te da el bolsillo”, señala otra vecina. Muchos, como Liliana, optan por caminar a oscuras desde los barrios periféricos.
A todo esto, las puertas del hospital permanecen cerradas hasta las 5:30 o 6:00, pese a que el personal de guardia está presente las 24 horas. “El martes pasado llovía y nadie nos abrió. Estuvimos afuera mojándonos”, recuerda con bronca. Piden que al menos se habilite el ingreso más temprano en días de mal clima.
El reclamo: turnos por teléfono y más equidad
Entre los testimonios se repite la misma demanda: un sistema más justo y moderno para sacar turnos. “En el sector privado llamás por teléfono y te dan fecha. Acá tenés que venir en persona, de madrugada, y aun así no es garantía”, lamentan.
El Hospital de El Bolsón, que atiende a una población creciente y sin cobertura de salud privada, enfrenta una saturación constante. Y los vecinos, cansados de las condiciones inhumanas de espera, exigen una respuesta urgente de las autoridades sanitarias.

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