
El hallazgo ocurrió en la Seccional Cuarta de Comodoro Rivadavia. La droga estaba oculta en un cajón del despacho. Uno de los implicados tenía un arma no registrada en su casa. La Policía del Chubut enfrenta una nueva crisis interna.
Un hecho insólito sacudió a la Policía del Chubut: se encontraron estupefacientes en el despacho de un comisario en Comodoro Rivadavia. El hallazgo fue realizado por una oficial que comenzaba su turno en la Comisaría Cuarta, quien al revisar los cajones del lugar encontró envoltorios con marihuana.
Inmediatamente notificó al jefe de la dependencia y al Ministerio Público Fiscal, lo que derivó en una serie de allanamientos tanto en la seccional como en la vivienda de uno de los policías involucrados. Allí, personal de Drogas Peligrosas incautó marihuana, cocaína y un arma de fuego sin registrar.
El jefe de la Policía del Chubut, Andrés García, confirmó el operativo y no ocultó su indignación: “El hallazgo fue dentro de una dependencia policial y lamentablemente el jefe en funciones no realizó la denuncia en el momento. Esa omisión es gravísima”, sostuvo.
García valoró la actitud de la oficial que descubrió la situación y aseguró que ambos efectivos fueron apartados inmediatamente de sus funciones, aunque aún no se ha realizado la primera audiencia judicial.
En medio del escándalo, se designó al comisario Walter Cornelio como nuevo jefe de la Seccional Cuarta. Proviene de la Seccional Séptima y, según la Jefatura, no tiene vínculos con los hechos investigados.
Un caso que reabre el debate sobre el control interno
Este episodio no es el primero. Meses atrás, otro policía de Comodoro fue suspendido por un hecho similar. Por eso, desde la jefatura policial adelantaron que se trabaja en un proyecto de ley para implementar controles sorpresivos y obligatorios de consumo de sustancias al personal que trabaja en áreas sensibles, como Antinarcóticos.
“Queremos que la ley nos dé herramientas para actuar. Lo estamos trabajando con asesores legales”, afirmó García, quien también remarcó: “No vamos a tolerar que ensucien el uniforme. Queremos una fuerza limpia, confiable y al servicio de la comunidad”.
Aunque el proyecto aún no ingresó formalmente a la Legislatura, desde la Policía esperan que pronto tenga estado parlamentario, permitiendo avanzar en una reforma estructural que refuerce los controles internos.
García concluyó que estos esfuerzos buscan “restaurar la confianza pública” y garantizar una actuación ética y profesional de la fuerza.

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