
El Gobierno nacional quedó bajo cuestionamiento por su respuesta frente a la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. Apuntan a la falta de nuevas acciones contra la empresa israelí Navitas y a la política exterior de Javier Milei sobre la soberanía argentina.
Las críticas al gobierno de Javier Milei por su política sobre las Islas Malvinas volvieron a tomar fuerza en los últimos días. En el centro de la polémica quedó la actividad de la petrolera israelí Navitas Petroleum, que impulsa un proyecto de explotación hidrocarburífera en el archipiélago sin autorización argentina. Si bien la administración libertaria cuestionó inicialmente la iniciativa, no volvió a emitir nuevas condenas y el tema volvió a instalarse en el debate público.
La controversia se profundizó luego de la reacción del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien fue consultado en conferencia de prensa sobre el avance de la compañía. El funcionario admitió que desconocía la situación, leyó una respuesta basada en un comunicado de la Cancillería y concluyó: “Es lo que sé en este momento sobre este tema. Tendríamos que profundizar con Cancillería”.
El episodio se suma a los cuestionamientos que recibió el Ejecutivo por la reacción de la Cancillería argentina ante la incursión de un patrullero británico en territorio argentino y por la polémica generada tras la prohibición de mensajes vinculados al reclamo de soberanía de las Islas Malvinas durante el partido entre Argentina e Inglaterra por la semifinal de la Copa del Mundo.
Navitas concentra las críticas por la explotación petrolera en Malvinas
En diciembre del año pasado, el gobierno colonial de las Islas Malvinas autorizó, sin aprobación argentina, la explotación del yacimiento Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, a unos 200 kilómetros de Puerto Argentino. La empresa israelí Navitas Petroleum controla el 65% del proyecto, mientras que la británica Rockhopper Exploration posee el 35% restante.
Dos días después de esa autorización, la Cancillería argentina difundió un comunicado de rechazo al considerar vulnerada la soberanía nacional, luego de un reclamo realizado por la Secretaría de Malvinas de Tierra del Fuego. Desde entonces, no hubo nuevos pronunciamientos oficiales sobre el avance del emprendimiento petrolero.
El director de Agenda Malvinas, Daniel Guzmán, recordó que el proyecto fue denunciado penalmente en 2015 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Según explicó, la causa continúa en el Juzgado Federal de Río Grande y derivó en una multa de 156,4 millones de dólares, además del secuestro de embarcaciones, plataformas y equipamiento, lo que motivó el retiro de varias empresas. También sostuvo que las administraciones posteriores no impulsaron nuevos avances en esa causa.
En los últimos días, Agenda Malvinas difundió además un informe sobre el balance financiero 2025 de Navitas. Según el portal, la empresa informó ganancias por 178,6 millones de dólares gracias a la utilización de un Activo por Impuesto Diferido, mecanismo mediante el cual heredó pérdidas de Harbour Energy y las convirtió en créditos fiscales. De acuerdo con la publicación, sin ese beneficio la petrolera habría registrado pérdidas por 4,4 millones de dólares.
“Si Israel quisiera actuar, Navitas saldría de Malvinas”
Aunque el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela, y el canciller Gideon Sa’ar afirmaron que Navitas es una empresa privada sin participación estatal, el vicepresidente de la compañía, Yacob “Koby” Katz, fue Director General del Ministerio de Infraestructura, Energía y Agua del Estado de Israel antes de incorporarse al sector privado.
En ese contexto, el ex secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, sostuvo: “Si el gobierno de Israel quisiera actuar, Navitas saldría de Malvinas, porque tiene grandes concesiones de derechos de explotación hidrocarburíferas en el mar Mediterráneo por parte de Israel. Lo que dijo el canciller israelí es falso. Esto de que es una empresa privada, que el Estado de Israel no se mete. No es cualquier empresa privada”, afirmó Guillermo Carmona.
Las críticas alcanzan la política exterior del Gobierno
Daniel Guzmán consideró que el Gobierno no modificará su postura frente a la empresa. “No va a confrontar ni con Navitas ni con el Reino Unido, porque tiene que pelearse con el Estado de Israel, y eso no lo va hacer. Además, está programando un viaje (a Inglaterra) para septiembre u octubre de este año”, sostuvo el director de Agenda Malvinas.
Por su parte, Carmona cuestionó la política del Ejecutivo sobre la cuestión Malvinas al señalar: “Creo que es una farsa lo de Milei. Ninguna gestión ha sido tan desmalvinizadora como la suya”. En la misma línea, Guzmán afirmó que las declaraciones del Presidente al diario The Telegraph en diciembre de 2025 colocaron a la Argentina en una situación “de casi de no retorno en términos diplomáticos” y agregó que “darle entidad a la población implantada de Malvinas como sujeto de derecho, y postular que las Malvinas se van a recuperar cuando lo desean los isleños, es realmente una traición a toda la historia y la defensa diplomática argentina desde 1833″.

Sé el primero en comentar