
En diálogo con la prensa, el gobernador de Chubut aseveró que se trató de un “incendio intencional”. Además, comparó la situación con otros hechos ocurridos en Neuquén y Río Negro. “Es momento de ponerle un parate definitivo”, sentenció.
El incendio en la zona del arroyo Centinela, en el parque nacional Los Alerces en Chubut, continúa fuera de control. Según advirtieron las autoridades este domingo, ya son 577 hectáreas las afectadas.
En ese contexto, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres anunció que visitará este domingo a la ciudad de Esquel para coordinar los esfuerzos de una unidad intersectorial conformada por brigadistas del Servicio Provincial del Manejo del Fuego, Bomberos Voluntarios de Trevelin y Esquel, la Secretaría de Bosques, Vialidad Provincial, la Subsecretaría de Gestión de Riesgo y Protección Civil, y las áreas de Seguridad de la Provincia.
En diálogo con la prensa, Torres aseguró que “lo más preocupante de todo es que hay indicios de que el incendio fue intencional «, y agregó: “Una vez controlado el incendio, vamos a empezar con una investigación muy fuerte para quienes hacen esto desde hace muchos años en Chubut. Lo hacen para tomar tierras”.
Además, dijo que en estos momentos “hay una toma en el Parque Nacional Los Alerces” y «se tiene que desalojar cuanto antes”. Por eso, también aprovechará para reunirse con el fiscal federal Guido Otranto, a cargo de la causa, para darle celeridad a la investigación. “Necesitamos cuanto antes que se haga el desalojo”, pidió.
“Vamos a ir a fondo con las herramientas que tenemos en la Justicia para primero desalojar a los delincuentes que hoy están ocupando nuestro Parque Nacional Los Alerces y también para dar con quiénes iniciaron este incendio”, expresó.

Asimismo, el gobernador de Chubut también aclaró: “Quiero separar entre lo que son las comunidades originarias, que nosotros estamos trabajando muy bien y de hecho tuvimos una reunión hace poco para crear un consejo que permita terminar con el relevamiento que hay que hacer en la provincia; y lo de que es la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), que básicamente son unos chantas”.
Por último, señaló que el accionar del grupo apunta al «negocio inmobiliario» y comparó hechos similares ocurridos en Neuquén y Río Negro: “Son delincuentes que tienen un negocio inmobiliario y que hacen estas cosas. Entonces el problema no son los pueblos originarios sino estos delincuentes que bajo falsas banderas toman tierras. Lo hacen en Neuquén, lo hacen en Río Negro, lo hacen en Chubut y creo que es momento de ponerle un parate definitivo”.
Fuente: Río Negro.
