
Weretilneck, Torres y Figueroa reclamaron por impuestos, rutas y el rol estratégico de YPF. Coincidieron en que el actual modelo de relación Nación-provincias está agotado.
Durante la firma del convenio para ampliar el gasoducto cordillerano —una obra que beneficiará a más de 12.000 familias—, los gobernadores de Río Negro, Neuquén y Chubut aprovecharon el encuentro para manifestar una profunda preocupación por el deterioro del vínculo entre el Gobierno nacional y las provincias.
El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, no dudó en poner en palabras un diagnóstico crítico: “Retrocedimos 40 años en la relación Nación-provincias. Esto no es una cuestión del gobierno actual, sino una tendencia que se viene consolidando desde hace años y con distintos signos políticos”.
El reclamo se centra en tres ejes: el reparto desigual de los recursos fiscales, el estado crítico de las rutas nacionales en la región y la falta de respeto por el rol estratégico que cumplen las provincias en el esquema energético del país.
“Las provincias generan, pero la Nación se queda con los recursos”
Weretilneck puso el foco en la caída de la coparticipación federal. Recordó que cuando se sancionó la ley vigente, las provincias recibían el 58 % de lo recaudado. Hoy, esa cifra apenas alcanza el 30 %, mientras que el 63 % queda en manos del Estado nacional.
“Es hora de discutir quién produce, quién aporta y quién se queda con los recursos. Y los patagónicos ya no estamos dispuestos a seguir en silencio. Nos tienen que devolver lo que nos corresponde”, afirmó.
También cuestionó que se responsabilice a las provincias por los costos económicos del país, cuando el 85 % de los impuestos son recaudados por la Nación: “Nos acusan por tener ingresos brutos, pero el problema está en otro lado. Las provincias trabajan. La Nación concentra”.
Rutas colapsadas y vidas en riesgo
El estado de las rutas nacionales fue otro tema central del encuentro. Ignacio Torres, gobernador de Chubut, enumeró las condiciones críticas de la Ruta 3 y la Ruta 40. Weretilneck hizo lo propio con la Ruta 22, y Rolando Figueroa, de Neuquén, mencionó la situación de la Ruta 237.
“La Nación está ausente. No es solo un problema logístico, sino una amenaza directa a la vida de nuestros vecinos”, advirtió Figueroa.
Los mandatarios coincidieron en que la inversión en infraestructura vial es urgente, y que los fondos existen, pero no se están destinando a ese fin. “La mitad del precio del combustible son impuestos. Se supone que deben ir a rutas, transporte y viviendas. Pero esos recursos desaparecieron”, remarcó Weretilneck.
Una propuesta para corregir el reparto
Torres también se refirió a los dos proyectos que fueron presentados en el Senado con la firma de los gobernadores patagónicos. Uno busca modificar la asignación del impuesto a los combustibles, y el otro, el porcentaje de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
“Esos fondos no forman parte del equilibrio fiscal nacional. Son recursos específicos que deben ir a las provincias. Usarlos para otra cosa sería malversación”, advirtió.
Además, explicó que las provincias productoras de hidrocarburos han sido históricamente perjudicadas por tener regalías, y que ahora buscan corregir esa injusticia con una distribución más equitativa.
El debate por YPF
En relación con el conflicto judicial internacional que involucra a YPF, Weretilneck fue claro: cualquier modificación en la estructura accionaria debe pasar por el Congreso de la Nación, tal como lo establece la ley sancionada tras la estatización de la petrolera en 2012.
“La ley es muy precisa. La Nación no puede tomar decisiones unilaterales sobre YPF sin el aval de las provincias. Este debate tiene que darse con responsabilidad institucional y con todas las voces”, aseguró.
El mensaje de los gobernadores fue contundente: la Patagonia produce, exporta, genera energía y empleo. Pero hoy, sus provincias se sienten postergadas, invisibilizadas y desfinanciadas. El reclamo por un federalismo real y efectivo se instaló con fuerza, y promete seguir creciendo.

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