“No estaban incluidos”: la definición de Trump sobre Líbano que impacta en el alto el fuego con Irán

El presidente de Estados Unidos afirmó que los ataques en territorio libanés no forman parte del alto el fuego con Irán, en un escenario marcado por el cierre del estrecho de Ormuz y la incertidumbre regional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó distancia del conflicto abierto en Líbano y aseguró que no está vinculado al entendimiento alcanzado con Irán. En línea con el gobierno israelí, sostuvo que se trata de una situación independiente dentro del escenario en Medio Oriente.

En declaraciones a PBS, el mandatario señaló que el ataque de Israel al Líbano “es una escaramuza separada” y remarcó que Líbano y Hezbollah “no estaban incluidos en el acuerdo”. En ese marco, intentó bajar el tono del conflicto al afirmar: “Se resolverá”.

Desde Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu ya había anticipado la continuidad de las operaciones militares. En ese sentido, afirmó: “La operación en el Líbano continúa, el alto el fuego no se aplica en el Líbano”.

Mientras tanto, Irán respondió con el cierre del estrecho de Ormuz tras los ataques israelíes, permitiendo el paso de solo dos embarcaciones.

El impacto del cierre del estrecho y las definiciones de Estados Unidos

El bloqueo del estrecho de Ormuz introduce tensión sobre el cumplimiento del alto el fuego impulsado por Estados Unidos. Entre las condiciones planteadas por Trump figuraba que Irán garantizara la circulación marítima en esa vía estratégica.

Ante este escenario, queda abierta la definición de Washington sobre si mantendrá la tregua de dos semanas promovida por Pakistán o si avanzará hacia una mayor confrontación.

Desde el gobierno libanés, la ministra de Asuntos Sociales, Haneed Sayed, advirtió sobre las consecuencias de los ataques. En declaraciones a la agencia AP, sostuvo que se trata de un “punto de inflexión muy peligroso” y agregó: “Estos ataques están ahora en el corazón de Beirut. La mitad de los desplazados internos están en Beirut, en esta zona”.

A su turno, el primer ministro Nawaf Salam cuestionó la ofensiva israelí y denunció ataques contra civiles “con total desprecio por los principios del derecho internacional”.

Rechazo del gobierno libanés y señales de escalada

Las críticas también alcanzaron al presidente del Líbano, Joseph Aoun, quien calificó los bombardeos como “bárbaros”, en un contexto de creciente tensión en la región.

En paralelo, Irán presentó un plan de diez puntos ante Estados Unidos, con una serie de condiciones vinculadas al escenario militar y económico. Entre ellas, exige la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y el fin de las acciones contra grupos aliados.

El documento también contempla el levantamiento de sanciones y una compensación económica por los daños generados durante el conflicto.

Condiciones iraníes y dudas en el Golfo

En relación al tránsito marítimo, el canciller iraní Abbas Araghchi había señalado que se podría garantizar la navegación bajo determinadas condiciones. En ese sentido, explicó: “Durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas”.

Sin embargo, no hubo precisiones sobre posibles restricciones a embarcaciones específicas, lo que mantiene la incertidumbre en torno al comercio en la zona.

Además, el alcance del concepto de “fuerzas de combate” incluido en la propuesta iraní genera interrogantes entre los países del Golfo. El texto no detalla si implica el retiro total de la estructura militar estadounidense vigente desde 1991.

Este punto podría impactar en el equilibrio de seguridad regional y provocar reacciones entre los aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, en un contexto donde las definiciones políticas aún están pendientes.

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