
En el marco del Día Internacional del Huemul, autoridades del Parque Nacional Lago Puelo destacaron la importancia de esta especie en peligro de extinción y explicaron las acciones de conservación que se desarrollan en la región cordillerana.
En diálogo con FM 105.5 de la Cordillera, Mauricio Berardi, jefe de guardaparques del Parque Nacional Lago Puelo, recordó que la fecha fue establecida en 2010 durante un congreso internacional de Cérvidos realizado en Chile. “Se eligió al huemul como una especie clave ya que es el ciervo más amenazado de Sudamérica en cuanto a su riesgo de extinción”, señaló.
Berardi explicó que la efeméride busca llamar la atención sobre la situación de la especie y generar conciencia sobre los problemas de conservación. “En ese día en particular hacemos foco sobre la especie, recordamos los problemas que tiene y demás”, indicó.
En la zona del Parque Nacional Lago Puelo y áreas cercanas todavía es posible observar ejemplares, aunque las poblaciones son reducidas y están aisladas entre sí. Según el guardaparques, los grupos detectados mediante cámaras trampa suelen estar compuestos por entre 5 y 10 animales.
Población reducida y distribución binacional
A nivel binacional, se estima que quedan alrededor de 2.500 huemules en toda la Patagonia, de los cuales entre 1.500 y 1.600 están en Chile, y entre 800 y 1.000 en Argentina. “Esto es el 1% de la población original que había antes de la llegada del hombre blanco”, sostuvo Berardi.
En la comarca andina, el funcionario destacó la presencia de un grupo relevante en el macizo montañoso que abarca sectores del Parque Nacional y áreas hacia el sur, incluyendo la zona de Tres Picos, Cholila y Epuyén. “En todos esos cerros hay huemules en grupos aislados”, precisó.
Berardi remarcó que cada pequeño grupo identificado es importante, citando como ejemplo el hallazgo reciente de una población en el extremo sur de Chile, en Cabo Froward, en el estrecho de Magallanes.
Desplazamientos a través de la cordillera

El jefe de guardaparques subrayó que los huemules no reconocen fronteras políticas y se desplazan libremente entre Argentina y Chile. En el caso del Parque Nacional Lanín, mencionó la llegada de un ejemplar procedente del centro de recría de huemules de Huilo Huilo, en Chile.
“Se hizo un trabajo para evitar la presencia de perros y se esperaba que cruzara por el valle al fondo del lago Queñi. Finalmente, pasó al lado argentino y se instaló allí”, relató Berardi, detallando que el animal porta un radiocollar que permite su seguimiento.
No se descarta que otros ejemplares sin collar hayan cruzado la frontera, lo que abre la posibilidad de reforzar poblaciones en áreas donde la especie había desaparecido durante el siglo XX.
Recomendaciones ante un avistaje
Consultado sobre qué debe hacer la población al encontrar un huemul o un pudú-pudú, Berardi fue claro: “No hay que cazarlos, dañarlos, atraparlos ni interactuar con ellos”.
El funcionario insistió en evitar el contacto directo y destacó la importancia de mantener a los perros atados para prevenir ataques. “Cuidar las mascotas es importante porque es uno de los principales riesgos que tiene esta especie”, subrayó.
En caso de un avistaje, recomendó dar aviso a las autoridades de Parques Nacionales o provinciales para registrar la presencia del animal. Si el hallazgo ocurre en zonas urbanas o rutas, puede ser necesaria una intervención para garantizar su regreso a un entorno seguro.

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