
La aseguradora dejó de operar tras la decisión del Gobierno. La crisis expone el impacto de la litigiosidad y abre interrogantes sobre el futuro del sistema de riesgos del trabajo.
La quiebra de Galeno ART dejó 470 trabajadores sin empleo y encendió señales de alarma en todo el sistema de ART en Argentina. La aseguradora, una de las más relevantes del mercado, dejó de operar y avanza hacia su disolución tras la decisión oficial de cancelar su actividad.
La medida fue adoptada por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), que encabeza Guillermo Plate, luego de detectar en septiembre de 2025 un déficit de capital superior a $12.954 millones. La situación se da en un contexto de aumento de la litigiosidad laboral y advertencias sobre un posible colapso financiero del sector.
El empresario Julio Fraomeni, fundador y CEO del Grupo Galeno, intentó vender la ART en 2024 sin éxito. Luego buscó aislarla del grupo y cambiar su nombre a Nogal ART, pero tampoco prosperó. A fines del año pasado comunicó a los representantes sindicales que no estaba dispuesto a seguir aportando fondos externos a una compañía deficitaria.
Galeno tenía casi 800 empleados al inicio del proceso. Parte del personal aceptó retiros voluntarios o fue trasladado a otras firmas del grupo, como la prepaga y la compañía de seguros generales. Hoy quedan 470 trabajadores sin destino.

El impacto laboral y el reclamo sindical
“Quedan casi 500 sin trabajo, esperemos que paguen las indemnizaciones”, señaló a Letra P Daniel Navazo, secretario gremial del Sindicato del Seguro. También reclamó que Fraomeni se haga cargo del pago de los honorarios de febrero. La empresa tiene los bienes inhibidos y los empleados temen no cobrar el último salario.
Navazo advirtió que “el sistema colapsa y golpea a todas las ART”. Según explicó, el principal problema “es el volumen de juicios, en muchos casos impulsados por los peritos médicos, cuyos honorarios están atados al resultado del juicio”.
El sector asegurador emplea a unos 30.000 trabajadores. En las ART, el salario mínimo de convenio es de $1,8 millones. De acuerdo con la Unión de ART (UART), en 2025 se registraron 134.141 juicios, un promedio de 370 por día.
Entre las principales aseguradoras del mercado figuran Sancor Seguros, Federación Patronal Seguros, Asociart ART, Provincia ART, Prevención ART, San Cristóbal Seguros y La Segunda Seguros.
Litigiosidad récord y reformas sin efecto
El sistema establece que, ante un accidente laboral o enfermedad profesional, la ART cubre la atención médica. Una vez otorgada el alta, las comisiones médicas determinan si existen secuelas o incapacidad. Si el trabajador no está conforme, puede recurrir a la justicia laboral provincial. Actualmente, uno de cada cuatro casos termina judicializado.
En 2017, el expresidente Mauricio Macri reformó el sistema creado durante la década del ’90 por Carlos Menem y dispuso que las provincias crearan y financiaran Cuerpos Médicos Forenses para intervenir en los litigios. Sin embargo, esas estructuras no se conformaron.
Desde la UART, que preside Mara Bettiol, indicaron que “el 91% de los juicios ingresan por casos en los que las comisiones médicas determinaron 0% de incapacidad, pero que en la Justicia Laboral terminan con un 14% de incapacidad, por la acción de los peritos externos, sin control y con honorarios vinculados al resultado”.
La misma fuente precisó que Galeno ART pagó durante el último año $63.000 millones por 483 casos que llegaron a la Justicia laboral, cuando antes de las apelaciones debía abonar $5.908 millones.
Costos, cuotas y advertencias empresarias
Las ART cobran en promedio el 2,18% por cada trabajador asegurado. En actividades de mayor riesgo el porcentaje es superior. Más de la mitad de lo recaudado se destina al pago de juicios.
Para recuperar rentabilidad, el sector propone aumentar un 80% la cuota por trabajador, lo que implicaría que cada empresa pague más del 5% de la masa salarial para cubrir a su personal. La discusión se inscribe en el debate por el denominado “costo argentino”.
Desde la Unión Industrial Argentina cuestionaron la falta de control sobre las ART por parte de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. “Las ART deben prevenir los accidentes laborales, pero, con honrosas excepciones, no dan un curso ni de casualidad. Es un negocio que busca maximizar ganancias; si no se las controla…”, señalaron desde el sector.
En este escenario, la caída de Galeno ART expone la fragilidad del esquema actual y reabre el debate sobre la sostenibilidad del sistema de riesgos del trabajo en el país.

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