
El Tribunal de Impugnación confirmó la sentencia contra Ricardo Fraima, hallado culpable de abuso sexual simple agravado. Le impusieron 3 años de prisión condicional e inhabilitación perpetua para cargos con mujeres a cargo.
El Tribunal de Impugnación de Río Negro confirmó la condena contra el subcomisario Ricardo Fraima, acusado de abuso sexual simple agravado. La sentencia, emitida el 25 de junio de 2025, ratificó los 3 años de prisión de ejecución condicional y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos con personal femenino a cargo.
El hecho ocurrió a fines de 2020, cuando una agente denunció que Fraima, entonces su superior en la Subcomisaría 80 de Bariloche, la acorraló y la besó contra su voluntad en su lugar de trabajo. La denuncia derivó en una causa penal que culminó en 2023 con la sentencia del Tribunal de Juicio de la Tercera Circunscripción Judicial, la cual fue ahora confirmada por los jueces Carlos Mussi, Adrián Zimmermann y Miguel Ángel Cardella.
Durante la audiencia de impugnación, la defensa intentó desestimar la validez de la sentencia alegando parcialidad del tribunal, supuestas contradicciones en las pericias psicológicas, y la teoría de un “complot” por parte de la víctima para lograr un traslado. Sin embargo, el Tribunal consideró infundados los planteos.
El juez Mussi subrayó en su voto que no se requiere la presencia de testigos directos para acreditar un abuso sexual, y que el relato de la víctima fue coherente, sostenido en el tiempo y respaldado por testimonios de personas cercanas. También valoró el contexto de hostigamiento previo, que incluyó el envío de fotos sexuales inapropiadas por parte del acusado.
Respecto a las pericias psicológicas, se determinó que ambas profesionales diagnosticaron estrés postraumático en la víctima, con métodos compatibles y conclusiones coincidentes. La defensa no logró desacreditar estos informes.
La Fiscalía, representada por los doctores Gerardo Miranda y Mariana Lascano, destacó que la denuncia no le trajo beneficios a la víctima, sino estigmatización institucional y revictimización, desmintiendo cualquier supuesto interés personal.
Si bien la condena fue ratificada, todavía no está firme: la defensa de Fraima puede recurrirla ante instancias superiores. Sin embargo, el fallo representa un mensaje claro sobre la responsabilidad institucional y el abordaje de los casos de abuso en ámbitos jerárquicos y de poder.
Fuente: El Cordillerano.

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