El proyecto presentado en el Congreso plantea destinar al menos el 50% de los derechos de exportación de petróleo y gas a un fondo para construir, reparar y mantener la infraestructura vial utilizada por la actividad hidrocarburífera. La iniciativa podría alcanzar a las rutas 22 y 151.

Un proyecto de ley presentado en el Congreso propone crear un Fondo Federal para la Infraestructura Vial de Vaca Muerta, destinado a financiar la construcción, reparación y mantenimiento de las rutas vinculadas con la actividad hidrocarburífera. La iniciativa incluye rutas nacionales transferidas a las provincias, además de corredores provinciales y municipales que cumplan una función logística para el desarrollo de Vaca Muerta.
El diputado nacional por Río Negro Marcelo Mango, del Frente Grande-Unión por la Patria, presentó la propuesta, que establece que el Estado nacional destine al menos el 50% de los derechos de exportación recaudados por las ventas al exterior de petróleo y gas a la infraestructura vial.
El planteo parte del impacto del crecimiento de la actividad hidrocarburífera sobre la red de caminos. Por esos corredores circulan camiones con arenas, equipos, tubos, maquinaria, agua, combustibles y otros insumos, además del transporte de trabajadores y prestadores de servicios.
“No es razonable que la Nación recaude derechos sobre la exportación de petróleo y gas mientras las provincias afrontan con recursos propios el mantenimiento de las rutas que permiten producir y exportar esos hidrocarburos”, sostuvo Marcelo Mango.

Qué rutas podrían ingresar al fondo y qué pasaría con la Ruta 22 y la 151
El proyecto establece que los recursos serán adicionales a las regalías hidrocarburíferas, la coparticipación y otros recursos provinciales. Además, no podrán utilizarse para reducir otras transferencias que correspondan a las provincias.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es que no limita el fondo a las rutas ubicadas en Neuquén y Río Negro ni establece un listado cerrado de corredores. El denominado Sistema Vial Estratégico de Vaca Muerta podría incorporar rutas nacionales, provinciales y municipales vinculadas con la producción, procesamiento, transporte o exportación de hidrocarburos.
También podrían incluirse accesos, circunvalaciones, variantes, puentes y distribuidores necesarios para atender el tránsito generado por la actividad. Incluso podrían incorporarse rutas de otras provincias si se demuestra que cumplen una función logística para Vaca Muerta.
Para definir esa red, el proyecto encomienda a la Dirección Nacional de Vialidad la elaboración de un Plan Maestro Vial de Vaca Muerta, que deberá relevar el tránsito pesado, el estado de conservación, las obras inconclusas, las zonas urbanas afectadas y las necesidades de ampliación.
El proyecto menciona a Río Negro y las rutas nacionales 22 y 151
En ese esquema quedan comprendidas las rutas nacionales cuya administración haya sido transferida, delegada o encomendada a las provincias. En los fundamentos, Mango menciona a Río Negro, donde la provincia asumió responsabilidades sobre las rutas nacionales 22 y 151, corredores vinculados en el proyecto con el Alto Valle y la actividad hidrocarburífera.
La iniciativa plantea que la Ruta Nacional 22 es un eje de conexión entre áreas productivas, Vaca Muerta, puertos, pasos internacionales y otras rutas nacionales. Además, sostiene que el crecimiento de la producción requiere obras que vayan más allá del mantenimiento, como variantes, circunvalaciones, accesos y duplicaciones de calzada.
“El peso de Vaca Muerta dentro de la producción nacional justifica que una parte de los ingresos aduaneros obtenidos por la exportación de hidrocarburos sea reinvertida en la infraestructura pública que hace posible su explotación, transporte y salida hacia los mercados”, señaló Marcelo Mango.
Según los fundamentos del proyecto, en julio de 2026 Vaca Muerta concentró aproximadamente el 70% de la producción argentina de petróleo y el 61% de la producción de gas. El texto sostiene que ese nivel de actividad generó una presión creciente sobre rutas que, en distintos casos, fueron transferidas a las provincias sin una fuente de financiamiento específica acorde con esa demanda.
Cómo se repartirían los recursos del fondo para las rutas
La propuesta establece que como mínimo el 60% de los recursos anuales deberá destinarse a rutas existentes, incluyendo mantenimiento, reparación, rehabilitación y terminación de obras. Hasta el 40% restante podrá utilizarse para nuevas rutas, ampliaciones, circunvalaciones, variantes y conexiones.
Para distribuir los recursos destinados a las rutas existentes se utilizarían tres variables: 40% según los kilómetros-carril incorporados al sistema, 40% de acuerdo con el tránsito pesado vinculado con Vaca Muerta y 20% según un índice de criticidad vial, que contempla el estado de conservación, la siniestralidad, las obras inconclusas y los riesgos de interrupción.
En el caso de las nuevas obras, la iniciativa establece que deberán priorizarse según el tránsito actual y proyectado, la conexión con áreas productivas, parques industriales, terminales y puertos, además de la reducción de la siniestralidad y del tránsito pesado en zonas urbanas.
Los fundamentos estiman que, bajo un escenario teórico de una alícuota uniforme del 8%, los derechos de exportación de petróleo crudo y gas podrían alcanzar USD 647,5 millones, de los cuales unos USD 323,8 millones ingresarían al fondo si se destinara el 50% previsto en el proyecto. El texto aclara que la recaudación efectiva podría ser menor.

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