
El Gobierno de Río Negro inaugura los nuevos sectores del Hospital “Ramón Carrillo” de Bariloche, una obra que demandó $14.800 millones de inversión provincial y que se convierte en el centro de salud más grande y moderno de la región.
Desde la próxima semana, el equipo directivo y el personal del hospital iniciarán la mudanza y la activación progresiva de los nuevos espacios. “Esta es la muestra de un Estado eficiente, que cumple con lo prometido y que destina sus propios recursos a las obras que necesita la gente, en un contexto nacional difícil”, dijo el gobernador Alberto Weretilneck durante su recorrida.
Con más de 11.000 metros cuadrados construidos en esta primera etapa, el hospital concentra los servicios críticos en un edificio de última generación: guardia, quirófanos, obstetricia, neonatología, terapias intensivas y áreas de internación. Solo en su guardia, el centro sanitario recibe diariamente a más de 300 personas.
El mandatario estuvo acompañado por el intendente Walter Cortés, los ministros Demetrio Thalasselis (Salud) y Alejandro Echarren (Obras y Servicios Públicos), el secretario general Nelson Cides, el legislador Facundo López y el director del hospital, Víctor Parodi.
Una obra que cambia la capacidad del hospital
Weretilneck sostuvo: “Es un antes y un después para la salud pública de Río Negro y de toda la Patagonia. Invertimos en infraestructura y equipamiento de primer nivel para seguir garantizando una salud de calidad para miles de rionegrinos”.
La ampliación forma parte de un Plan Maestro que recuperó el valor patrimonial del histórico edificio Tridente, reorganizó los espacios existentes y sumó un bloque nuevo para concentrar la atención de emergencias y alta complejidad en un solo circuito.
El hospital pasará de 144 camas a más de 200, lo que asegura capacidad para responder a la creciente demanda de la región, que supera los 160.000 habitantes y recibe visitantes de todo el mundo.
El proyecto también contempló áreas específicas para el personal de salud, con espacios de descanso y organización de tareas, optimizando las condiciones laborales y la calidad de la atención.
Guardia de última generación
La nueva guardia cuenta con salas de espera diferenciadas para adultos y pediatría, box de atención, consultorios, área de triage y un shockroom con cinco puestos. Se incorporaron además 15 camas de internación, siete sillas de observación y consultorios equipados con nueve camillas, permitiendo un máximo de 30 atenciones en simultáneo, frente a las 8 que se resolvían anteriormente.
El Ministerio de Salud adquirió equipamiento por más de $342 millones, incluyendo monitores multiparamétricos, respiradores, ecógrafos portátiles, desfibriladores, sistema digital de rayos X, camas especializadas, bombas de infusión y camillas de alta complejidad.
También se habilitaron salas de observación con tecnología de monitoreo avanzado y espacios específicos para procedimientos, yesos y tratamientos respiratorios.
Impacto en la salud regional
El Hospital “Ramón Carrillo” es el centro de referencia para la Patagonia Andina y el efector de máxima complejidad del sur argentino. Allí confluyen todos los casos graves y derivaciones de la región, lo que lo convierte en un hito para la salud pública provincial y regional.
Más de 1.000 trabajadores de la salud se desempeñan diariamente en el hospital, que ahora cuenta con infraestructura y recursos renovados para sostener esa tarea. “Es la obra más importante del sur argentino en materia sanitaria y asegura que cada paciente reciba la atención que merece, con tecnología y profesionales de excelencia”, afirmó Weretilneck.
Por su parte, Thalasselis señaló que “la obra permite unificar y modernizar servicios, mejorando los tiempos de respuesta y las condiciones de trabajo del personal de salud”. En tanto, Parodi remarcó que “el nuevo hospital fortalece la capacidad de atención en emergencias y alta complejidad, algo fundamental para una ciudad como Bariloche que recibe turismo nacional e internacional todo el año”.
Una inversión que marca historia
El proyecto contempla futuras etapas que seguirán ampliando la capacidad del hospital, pero esta primera intervención ya representa la transformación más grande en la historia del “Ramón Carrillo”.
Con una inversión de $14.800 millones en obra y $342 millones en equipamiento, la Provincia de Río Negro avanzó en la modernización de su sistema sanitario.
De esta manera, el nuevo hospital de Bariloche refuerza la red de salud provincial, se convierte en símbolo de un Estado activo y garantiza derechos en un contexto nacional de incertidumbre.

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