
Así lo afirmó Orlando Báez, coordinador del SPLIF Río Negro, al referirse al desempeño del avión Boeing 737 enviado desde Santiago del Estero en el combate del incendio de Puerto Patriada, en Epuyén. Detalló el despliegue de brigadistas de Río Negro, las limitaciones del apoyo aéreo y el rol central del trabajo en tierra.
Desde el inicio del incendio en Puerto Patriada, Epuyén, Río Negro dispuso el envío de brigadistas para colaborar en el combate del fuego. Orlando Báez explicó que “desde casi el minuto cero estamos desplazando brigadistas tanto de Bariloche como de Bodozón a la zona del incendio de Puerto Patriada”, consignando que el refuerzo se sostuvo de manera permanente desde el comienzo del operativo.
En ese marco, el coordinador detalló que “hoy a la mañana salieron 10 brigadistas más para sumarse, tenemos más de 30 brigadistas trabajando sobre esa zona con unidades livianas de ataque rápido”, precisando luego que el total asciende a “32, para ser exacto, de las dos centrales de Bariloche y El Bolsón”. También anticipó que habrá rotaciones debido al desgaste físico que implica el trabajo continuo.
El avance del fuego presentó dificultades operativas. Báez señaló que “ayer fue uno de los días más complejos porque cruza la Ruta 40” y remarcó que el incendio “ya viene de jornadas de comportamiento muy violento”. En ese contexto, subrayó que la prioridad es la seguridad del personal, con sectores donde se pudo trabajar y otros donde no fue posible.
El coordinador del SPLIF Río Negro indicó que el personal de Río Negro se encuentra asignado a sectores definidos por la conducción del incendio en Chubut. “Estamos afectados a uno de los sectores desde la cola hacia la cabeza, donde el personal trabaja con herramienta y con agua, atentos a los requerimientos de los jefes de incendio”, explicó, confirmando que la zona de trabajo corresponde a Epuyén.
Brigadistas en tierra y coordinación interprovincial
Durante la jornada más compleja, el foco operativo estuvo puesto también en la protección de viviendas. Báez relató que “en un momento el personal nuestro se abocó a la protección de viviendas mientras el fuego comenzaba a cruzar la ruta”, aclarando que la información sobre posibles pérdidas habitacionales aún era extraoficial al momento de la entrevista.
La coordinación con Chubut se mantiene de forma diaria. Según indicó, “la gente de Chubut nos está enviando el reporte diario de las tareas y cómo estaba el incendio, así que vamos coordinando la información con las cabeceras”. Esa dinámica permite redefinir sectores y reasignar recursos según la evolución del fuego.
Respecto del despliegue previsto, Báez confirmó que “hoy enviamos 10 más a los que ya teníamos” y que se evalúan refuerzos adicionales desde otras centrales de Río Negro. La estrategia, explicó, depende de “cómo se va comportando un incendio que es muy irregular y que deja muy poco margen de trabajo”.
El funcionario también advirtió sobre el impacto del clima. “El viento va a jugar un rol muy importante hoy”, sostuvo, y remarcó que estas condiciones influyen directamente tanto en el trabajo terrestre como en el uso de medios aéreos.
Limitaciones del apoyo aéreo y el rol del Boeing 737
Consultado por el funcionamiento de los aviones hidrantes, Báez explicó que “cuando hay limitaciones responde básicamente a la visibilidad de las aeronaves” y que son los pilotos quienes informan si están dadas o no las condiciones para operar, considerando visibilidad y viento.
En ese marco, se refirió específicamente al Boeing 737 proveniente de Santiago del Estero, cuya llegada generó expectativas. Báez fue categórico al evaluar su desempeño: “No le va a dar resultado porque está haciendo lanzamientos muy altos y en algunos lugares no llegó agua”, y agregó de forma textual: “Si va a lanzar solamente agua, no va a tener resultado”.
El coordinador explicó que este tipo de aeronaves, en otros países, opera con retardante. “En cualquier otra parte del mundo este tipo de aeronave despega con retardante”, afirmó, y remarcó que los lanzamientos elevados reducen la efectividad en terrenos como los de la cordillera.
También señaló que “todas las aeronaves colaboran en el enfriamiento, pero no es que van a llegar a darnos la solución definitiva del combate del fuego”. En esa línea, enfatizó que el avión es una herramienta complementaria y que “el trabajo que termina dando el resultado es el del brigadista en tierra”.
Prevención, seguridad y llamado a la comunidad
Báez insistió en la importancia de respetar los protocolos de seguridad y pidió colaboración a la población. “Es importante que tratemos de evitar llegar casi sobre el fuego a fin de proteger las vidas”, sostuvo, aclarando que los brigadistas cuentan con información meteorológica clave que no siempre está disponible para los vecinos.
Finalmente, ratificó el compromiso de Río Negro con el operativo en Epuyén: “Todo el recurso que tengamos disponible y que nos solicite Chubut lo vamos a estar enviando”. Y cerró con un mensaje directo a la comunidad: “Cuiden la vida porque estos incendios se vuelven mucho más impredecibles con el avance”.

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