
La actriz y cantora mapuche Soraya Maicoñio llega con su obra “La Sangre Tira” a la Escuela Intercultural N°150 de la comarca, este viernes 28 a las 17 horas. El espectáculo reúne a quince mujeres mapuche de Esquel y propone un recorrido por historias propias vinculadas al territorio y la identidad.
Soraya Maicoñio, actriz y cantora con más de dos décadas dedicadas al teatro mapuche, de la Comarca Andina, explicó que el proyecto demandó más de once meses de trabajo: “El viernes 28 traemos a la comarca Mapuche Mollfün, La Sangre Tira, es un espectáculo de teatro mapuche conformado por un elenco de quince mujeres mapuche de la ciudad de Esquel”. La obra se estrenó en junio en Esquel y ahora inicia su primera gira.
La gira comenzó con una presentación en Bariloche, en el marco del coloquio de prácticas escénicas mapuches y archivos del Walmapu (patagonia argentina y chilena), organizado por la Universidad de Río Negro. “Mañana vamos a estar actuando en ese marco, y el viernes, con mucha alegría, puedo traer este trabajo a las huaytecas, a la Escuela 150, a la Escuela Intercultural”.
La actriz agradeció el acompañamiento de la institución anfitriona: “Agradecemos profundamente al director y al equipo docente por abrirnos las puertas de la escuela, y a partir de la tarde vamos a poder compartir este trabajo de teatro mapuche”.
Un elenco íntegramente mapuche
Maicoñio destacó que es la primera vez que dirige un grupo conformado exclusivamente por mujeres mapuche. “La verdad que sí, es la primera vez que dirijo, yo me dedico hace más de 20 años a hacer teatro mapuche”. La propuesta surgió de un taller impulsado junto a Melisa Stocco y Darío Castro.
La condición fue clara: “Que sean todas personas mapuche, que sea exclusivamente para gente mapuche, porque tenemos como historias en común, situaciones de vida en común, todo un trasfondo de fortalecimiento de la identidad a partir de teatro”. De las 18 inscriptas iniciales, quedaron 15 mujeres.
La mayoría de las participantes no tenía experiencia previa en teatro. “Son sólo tres que han hecho teatro, después el resto de las mujeres son vecinas de Esquel, de diferentes barrios, docentes, bibliotecarias”. El trabajo se construyó desde las propias vivencias.
Las historias que se presentan en escena son testimonios directos. “Cada historia que van a escuchar de cada una de las lamuen (hermanas) son historias vinculadas a su propia verdad, y al territorio, y a su linaje, y a sus abuelos, o abuelas, o a situaciones de despojos, o a situaciones de violencia de las instituciones”.
Diferencias con el teatro occidental
La directora subrayó que el teatro mapuche se distingue por su cosmovisión. “Tenemos nuestro propio ritmo, nuestro propio idioma, nuestro propio orden en el momento de movernos, que nos llevamos mucho a partir de una práctica espiritual”.
El vínculo con los ancestros es central: “No nos mandamos solas, solos, porque siempre están aquellos ancestros o espacios que convocamos, nos están acompañando desde otros planos”. Las dramaturgias nacen de las comunidades y de los sueños.
“No solamente observamos lo vivo que se ve, sino también lo intangible, aquello que no se ve, pero que es parte de la naturaleza, que nos acompaña y que nos constituye también”. Esa diferencia marca distancia con las técnicas occidentales.
La obra busca instalar una forma propia de expresión. “Queremos que se pueda expresar nuestra propia forma de ver el mundo a partir de nuestra cosmovisión, espiritualidad”. Las quince mujeres en escena prestan su cuerpo para representar esas historias.
Invitación abierta
La función está dirigida a todo público desde los 8 o 10 años. “Es en la Escuela 150, en los repollos, porque también nos interesa que sea en el marco de un espacio territorial. Y es este viernes 28 puntual a partir de las 17 horas”.
La entrada es a voluntad, pero se recomienda reservar previamente. “Es conveniente que hagan la reserva porque ya hay algunas hechas. Si bien la colaboración es a la salida y a voluntad, está bien hacer la reserva previamente”. El número para reservas es 2944642803.
Maicoñio cerró con un agradecimiento: “Te agradezco un montón por este ratito para poder contar sobre este trabajo. Y bueno, ojalá nos veamos”.

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