
El envío de asistencia del Ministerio de Capital Humano vuelve a poner en discusión el rol del Estado frente a los incendios forestales y la falta de políticas de prevención.
El gobierno nacional informó el envío de colchones, ropa, electrodomésticos y artículos de primera necesidad con destino a Chubut. La asistencia en el marco de la emergencia cumple un rol inmediato, pero la medida se da luego de recortes sostenidos en políticas orientadas a la prevención y al combate del fuego en distintas regiones del país.
La reducción de recursos se traduce en menos brigadistas, menos equipamiento, menos planificación y una presencia estatal limitada en zonas donde el riesgo de incendio es previsible. La respuesta llega una vez iniciado el daño, sin un esquema que atienda las causas que se repiten cada temporada.
La experiencia en la Patagonia refuerza este diagnóstico. Cada verano, el fuego avanza sobre bosques nativos, áreas rurales y barrios, mientras se debilitan los sistemas de alerta temprana y la capacidad de respuesta.

Asistencia posterior y ausencia de prevención
En ese contexto, la política pública queda reducida a la asistencia posterior al desastre. El envío de ayuda material intenta cubrir necesidades urgentes, pero no modifica el escenario que permite que los incendios se reiteren año tras año.
El abordaje se limita a contener las consecuencias, sin una estrategia integral que incluya inversión sostenida, fortalecimiento de brigadas y coordinación entre niveles del Estado. El problema estructural permanece activo mientras se gestionan los efectos inmediatos.
La coordinación desde áreas vinculadas a la niñez y al desarrollo humano expone otra dimensión del impacto. Niñas, niños y adolescentes atraviesan emergencias que implican la pérdida de su entorno cotidiano y procesos de desarraigo.
El combate del fuego excede la dimensión ambiental. Involucra derechos, cuidado y proyección a futuro, en territorios donde las emergencias podrían ser abordadas con planificación previa.
Un mensaje que se repite desde la región
Desde la Comarca Andina, el planteo es directo: la ayuda resulta necesaria en el corto plazo, pero no resuelve el problema de fondo. Sin inversión en prevención, sin equipos fortalecidos y sin una política nacional contra los incendios forestales, las respuestas oficiales continúan llegando cuando el daño ya está consumado.

Es evidente la falta de planificacion estrategica, comenzando con la prevencion, la alerta temprana, con observatorios,drones, personal suficiente y especializado, y disponibilidad de medios pars el ataque inmediato ante el primer foco. Y luego los elementos humanos suficientes y apropiadamente equipados, con medios terrestes,aereos eficientes, incluido alguna lancha con bombas de alta potencia para atacar desde los lagos. Todo esto preoarado para actuar, y en la zona, desde noviembre hasta nayo.