
Agustina Rossi, socióloga e integrante del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, advierte sobre el vaciamiento de un recurso clave para la atención de víctimas de violencia en Argentina.
“El Equipo Latinoamericano, ELA, es una organización feminista que existe hace más de 20 años en Argentina y nosotros luchamos por promover la equidad de mujeres y diversidades en el país y en toda la región”, explicó Agustina Rossi, socióloga especializada en Estudios de Género al aire de la FM 105.5. La agenda de ELA incluye temas como violencia, trabajo de cuidado no remunerado, participación política y derechos sexuales y reproductivos.
“Promovemos un mejor acceso a la salud sexual integral de las mujeres y diversidades en el país”, agregó Rossi, quien remarcó que el objetivo de la organización es “mejorar las condiciones en las que vivimos hoy por hoy las mujeres en Argentina y construir mejores políticas públicas”. La articulación con otras organizaciones de la región fortalece esta agenda.
“Nosotras desde ELA monitoreamos el estado de implementación de distintas políticas que hacen a la prevención y protección de las violencias”, señaló. Entre ellas, destacó el rol de la línea 144, “una línea de atención gratuita que funciona 24 horas, 7 días de la semana, todos los días del año y brinda atención y asesoramiento para casos de violencia”.
Un recurso que salva vidas
La línea 144 permite que cualquier persona pueda llamar desde cualquier parte del país, ya sea para pedir ayuda o para asesorarse sobre cómo acompañar a alguien que atraviesa una situación de violencia. “Es un dispositivo súper importante que, como nosotras decimos, salva vidas”, afirmó Rossi.
“La información a tiempo es lo que te puede marcar la diferencia de buscar la ayuda que necesitás y salir de ese vínculo antes de que la violencia llegue a un femicidio”, sostuvo. El 17 de septiembre, la línea cumplió 12 años de funcionamiento, sostenida por gobiernos de distintas ideologías.
Rossi aclaró que “no hace falta sufrir violencia física para realizar el llamado al 144”. Existen múltiples formas de violencia: psicológica, sexual, económica. “Una puede no sufrir violencia física, pero puede estar sumamente deprimida porque no puede controlar su vida”, explicó.
“Hay una persona que la está continuamente humillando y haciéndola sentir mal y no la deja tomar decisiones. Ahí hay que buscar ayuda también”, insistió. La línea 144 cuenta con especialistas que pueden escuchar y ayudar a entender mejor cada situación.
Recortes de personal y servicios eliminados
Desde ELA se advierte que la línea 144 está siendo desmantelada. “En un año perdieron el 40% de las trabajadoras”, alertó Rossi. Esta reducción impacta directamente en la capacidad de atención y seguimiento de los casos.
“Estamos perdiendo recursos humanos muy valiosos que trabajaban hacía años en esto, que tenían mucho conocimiento, y ahora la atención que se da es más limitada”, explicó. Además, se eliminó el servicio de atención por Zoom para personas sordomudas, lo que representa un obstáculo adicional para acceder a la ayuda.
“A veces nos confundimos y creemos que es levantar un teléfono y tomar notas. Y no, acá lo que estamos hablando es de personas que están especializadas en dar una respuesta a una situación de violencia que es muy compleja”, remarcó Rossi.
La pérdida de personal especializado afecta la calidad del servicio. “Sin recursos humanos y sin presupuesto, la atención y la calidad del servicio, el servicio en sí mismo, es preocupante qué es lo que va a pasar”, advirtió.
Falta de presupuesto y transparencia
A la reducción de personal se suma la falta de asignación presupuestaria específica. “Desde el 2025 eso dejó de existir, y ahora vemos en el proyecto de presupuesto del 2026 que tampoco figura”, señaló Rossi.
“No sabemos cuánta plata está destinada para mantener este recurso que es salvavidas. Se pierde transparencia, perdemos la posibilidad de observar si se están cumpliendo con los objetivos o no”, denunció. Antes, el presupuesto nacional incluía un ítem específico para la línea 144; ahora, esa información ya no está disponible.
“Lo que estamos viendo es una pérdida de transparencia muy grande del manejo de los fondos. ¿Para qué están usando ese dinero? ¿Cómo lo están usando? ¿Los objetivos se cumplen o no se cumplen? Ahora no tenemos la posibilidad de saberlo”, sostuvo.
Desde ELA temen que el vaciamiento presupuestario y humano lleve a la desaparición del servicio. “Este gobierno niega que exista la violencia, niega que esto sea un problema y entonces empieza a vaciar todos estos recursos que están ahí para salvar vidas”, afirmó Rossi.
El femicidio como punta del iceberg
“En Argentina tenemos un femicidio cada 35 horas. Es un número muy importante. Cada un día y medio”, señaló Rossi. Para ELA, el femicidio es solo la expresión más extrema de una cadena de violencias que podrían evitarse con intervención temprana.
“Antes de eso hay un sinfín de violencia que si pudiéramos llegar antes, si pudiéramos intervenir a tiempo, quizás lo hubiésemos podido evitar”, concluyó. La línea 144, en ese sentido, representa una herramienta clave para prevenir y acompañar.
El monitoreo que realiza ELA busca visibilizar el proceso de desfinanciamiento y alertar sobre sus consecuencias. “Estamos poniendo allí el acento. Miren que se está desarmando, se está desfinanciando”, advirtió Rossi.

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