
En el noroeste de Chubut, un grupo de montañeses trabaja para recuperar y visibilizar los antiguos caminos de transhumancia que conforman la Huella Andina. Gabriel Rapoport, guía de alta montaña, comparte su experiencia en esta iniciativa que busca articular conservación y conocimiento.
“Estamos viendo de poner en valor no solamente la Huella Andina, sino todos los lugares relevantes de montaña de nuestra provincia”, explicó Gabriel Rapoport, guía de montaña, en diálogo con FM de la Cordillera desde Turismo de El Hoyo. El proyecto, que tuvo su origen en los caminos utilizados por pueblos originarios y pobladores cordilleranos, se propone recuperar senderos históricos y zonas de alto valor ambiental.
La Huella Andina atraviesa diversos puntos del noroeste chubutense. Según Rapoport, “pasa por el río Azul, va hasta el Desemboque, de ahí hacia Patriada, luego a Epuyén y Cholila”. Actualmente, se trabaja en una nueva sección que conecta El Turbio con Cholila a través del Cerro Tres Picos y Cerro Plataforma. Esta zona, poco conocida por los propios chubutenses, concentra gran riqueza natural y geológica.
“Son lugares de muchísimo valor ambiental”, afirmó el guía, quien desde hace años recorre el fondo del Turbio. Allí se encuentran paredes de granito de hasta 900 metros de desnivel, reconocidas internacionalmente por escaladores. Sin embargo, el acceso es complejo y requiere experiencia en montaña.
Refugios, conservación y acceso responsable
La iniciativa contempla también la infraestructura necesaria para preservar el entorno. “Tenemos ahí los refugios, que están desde el año 87”, detalló Rapoport. Estas instalaciones fueron diseñadas para minimizar el impacto ambiental, concentrar servicios y evitar el uso indiscriminado del fuego.
“Las picadas tienen que ser muy buenas, porque ni las ves”, agregó, destacando la importancia de mantener la vegetación nativa y evitar la masificación. El trabajo se realiza de forma particular, sin articulación directa con municipios o provincias, aunque en su momento hubo apoyo de organismos como Bosques.
El Cerro Plataforma, además de su valor geológico, fue noticia meses atrás por un accidente aéreo. “Eso fue un acontecimiento increíble, rarísimo”, recordó Rapoport. También mencionó los incendios que afectaron la zona, y cómo el retiro de animales vacunos permitió la recuperación del bosque y el regreso de especies nativas.
“Empezás a ver que los animales nativos empiezan a estar en la zona y a hacerse ver ya sin que pasen desapercibidos”, señaló el guía, subrayando el impacto positivo de las acciones de conservación.
Expediciones y guía especializada
Para quienes deseen conocer el área del Turbio, Rapoport recomienda consultar en los municipios por guías habilitados. “Recomiendo usar guía porque son expediciones, no es un sendero común”, advirtió. Las travesías pueden durar hasta diez días e incluyen actividades como tirolesas y caminatas exigentes.
“He llevado gente de hasta 80 años hasta arriba, pero con muchísimo cuidado”, comentó. La preparación física y el respeto por los tiempos de la montaña son claves para disfrutar la experiencia sin riesgos.
Rapoport se define como un guía de alta montaña alejado de las redes sociales. “Soy de los viejos, no me agarro fácil”, confesó. Sin embargo, quienes lo buscan pueden encontrarlo en la Asociación de Guías de Montaña o directamente en El Hoyo, donde es reconocido por su trayectoria.
Una joya por descubrir
El cierre de la entrevista dejó una invitación abierta a los chubutenses y argentinos en general. “Tenemos una joya que no muchos conocen”, expresó Rapoport. La Huella Andina y sus senderos representan una oportunidad para reconectar con la montaña, desde el respeto y la conservación.
“Espero que lo podamos hacer”, concluyó, reafirmando el compromiso con la puesta en valor de estos espacios. La montaña espera, y con ella, el desafío de recorrerla con conciencia y guía especializada.

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