
Durante tres semanas, un equipo de investigadores trabajó en un yacimiento de 70 millones de años en la provincia de Río Negro. La campaña, apoyada por el CONICET, la Fundación Azara y National Geographic, permitió descubrir un huevo fósil de dinosaurio carnívoro en excelente estado de conservación.
La Expedición Cretácica I, encabezada por el paleontólogo Federico Agnolín, del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV-MACN-CONICET), concluyó en la provincia de Río Negro, cerca de General Roca, con resultados que superaron las expectativas. Durante la campaña, los científicos transmitieron en vivo parte del trabajo de excavación y hallaron un huevo fósil de un dinosaurio carnívoro en condiciones excepcionales.
Según explicó Julia D’angelo. integrante del equipo, el trabajo regresó a un yacimiento clave en la estepa patagónica, donde “años atrás se identificaron al menos diez especies nuevas de animales aún no nombradas, incluyendo anfibios, reptiles, mamíferos y un dinosaurio carnívoro”. El objetivo fue recuperar los restos faltantes del Bonapartenykus ultimus, un dinosaurio inédito en Argentina, descubierto en una campaña previa.
Transmisión científica en tiempo real
Entre el 6 y el 10 de octubre, la expedición fue transmitida en vivo por YouTube e Instagram, a través del canal @paleocueva_lacev, con dos franjas horarias diarias. Se trató de la primera experiencia de este tipo en paleontología argentina, donde el público pudo observar el trabajo científico en tiempo real, gracias a la instalación de internet satelital de alta velocidad en el campamento.
“Desde hacía años queríamos hacer un tipo nuevo de comunicación científica. La tremenda campaña del Falkor nos impulsó y ayudó a ver cómo podíamos hacerlo”, señaló D’angelo, en referencia a la transmisión del buque R/V Falkor (too) que había superado los 18 millones de visualizaciones. “Gracias al apoyo de las instituciones, vamos a poder realizar esta primera experiencia con la idea de replicarla en el futuro”, agregó.
Durante las emisiones, el público pudo ver cómo los científicos extraían los fósiles y se enfrentaban a los desafíos del terreno. “Nuestro streaming va a ser diferente al del fondo del mar, porque nuestro viaje no es geográfico, sino temporal. A través de los huesos, vamos a mostrar un mundo nuevo a través del tiempo”, expresó D’angelo.

Un hallazgo que superó las expectativas
La bióloga y doctoranda en paleontología Julia Soledad D’Angelo, integrante del equipo, destacó la importancia de los resultados obtenidos: “Estuvimos tres semanas excavando y durante cinco días hicimos una transmisión que mostró el trabajo en tiempo real. Tuvimos la suerte de que apareció un huevo de un carnívoro muy bien conservado, de los mejores, si no el mejor de todo el continente”.
D’Angelo explicó que el hallazgo tiene un gran valor científico: “Nos permite conocer la forma real del huevo, ya que antes encontrábamos fragmentos rotos. Quizás esté tan bien conservado que dentro esté el embrión fosilizado. En las próximas semanas vamos a hacer estudios para analizar su interior”.
Las rocas del sitio datan de 70 millones de años, correspondientes al último período antes de la extinción de los grandes dinosaurios. El equipo del CONICET trabaja allí de forma ininterrumpida desde 2018, en campañas anuales que permiten reconstruir cómo era el ecosistema en Sudamérica en aquel momento.
Ciencia abierta y vocaciones científicas
El alcance de las transmisiones fue significativo. “Las transmisiones tuvieron picos de 3.000 personas en vivo, pero medios como TN e Infobae las retransmitieron y llegaron a más de 40.000 espectadores simultáneos”, detalló D’Angelo. El hallazgo del huevo se viralizó en redes y despertó gran interés por la paleontología.
“Hay muchísima gente que tiene interés en saber de ciencia, no solo en un reel de 30 segundos, sino con ganas de aprender y profundizar en el conocimiento científico”, señaló la investigadora. Agregó que este tipo de experiencias “abren una nueva manera de comunicar ciencia, donde la gente vive exactamente lo que vive el científico”.

La continuidad del trabajo y la divulgación
El equipo ya regresó a Buenos Aires para comenzar el trabajo de laboratorio en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, donde procesarán los fósiles recolectados. “Eso seguramente lleve muchos meses de trabajo arduo. Es un proceso continuo, porque todos los años volvemos al sitio y colectamos más material”, explicó D’Angelo.
Consultada sobre cómo acercar la ciencia al público, la investigadora recomendó seguir el canal Paleocueva, disponible en YouTube e Instagram, donde el equipo comparte contenido de divulgación con rigor científico y lenguaje accesible. También mencionó la revista Carnotaurus, publicación gratuita del Museo Argentino de Ciencias Naturales, donde los científicos escriben notas para todo público.
“Vamos a seguir contando en nuestras redes todo el proceso posterior que hacemos en el laboratorio sobre los hallazgos de esta campaña”, concluyó D’Angelo.

Sé el primero en comentar