
La reposición de la imagen de San Expedito en una plazoleta vuelve a poner en escena la devoción popular, tras un hecho de vandalismo y con participación municipal.
La imagen de San Expedito fue nuevamente emplazada en una plazoleta tras haber sido vandalizada tiempo atrás, en un acto que contó con la presencia del Intendente Bruno Pogliano y otras autoridades municipales y una oración encabezada por el padre José María Lynch. La reposición se realizó en el mismo espacio donde se encontraba la figura original, ahora con mayor resguardo.
Durante la ceremonia, el sacerdote explicó el sentido de la devoción y el rol que ocupan los santos en la tradición católica. “Este es el culto a un santo. A todos los santos tiene que haber esta misma dimensión, la de la devoción. Los santos no son Dios”, sostuvo el padre José María Lynch, al iniciar su intervención.
El religioso remarcó que los santos son figuras humanas que alcanzaron una vida ejemplar y que, según la creencia, interceden ante Dios. “Los santos son hombres o mujeres iguales que nosotros, pero que a lo largo de la vida, y sobre todo al final de su vida, han demostrado una coherencia profunda”, explicó el sacerdote.

Devoción y práctica religiosa
En ese marco, Lynch señaló que la devoción a San Expedito responde a una práctica espiritual extendida entre los fieles. “La gente ha descubierto en San Expedito a alguien a quien pedirle ayuda y para que interceda ante Dios por sus necesidades”, afirmó.
También aclaró que las imágenes no son objeto de adoración dentro del culto católico. “No adoramos las imágenes, las imágenes no son Dios. Les tenemos respeto, un culto de dulía”, indicó, al tiempo que precisó que las oraciones siempre están dirigidas a Dios.
El sacerdote ubicó esta práctica dentro de una tradición más amplia que incluye otras figuras reconocidas por la devoción popular. “San Cayetano dura siempre, digamos que siempre está presente por el pan y el trabajo”, mencionó, en referencia a otras expresiones de fe presentes en el país.

El significado de la figura de San Expedito
Respecto a la figura de San Expedito, el sacerdote la vinculó con un contexto histórico de persecución. “Un soldado romano que muere tiene la valentía de haber desobedecido órdenes que eran contrarias al bien común”, expresó, al explicar el origen del martirio.
En esa línea, planteó una reflexión sobre la obediencia y la responsabilidad individual. “No se puede obedecer nunca una orden inmoral. Si yo consiento una orden inmoral, soy responsable también de esa orden”, afirmó durante su mensaje.
El religioso también citó un pasaje del Evangelio de Mateo para vincular la figura de los santos con el compromiso cotidiano. “Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña”, recordó, al invitar a los presentes a sostener valores vinculados al bien común.

Memoria, Iglesia y contexto actual
En otro tramo, Lynch se refirió al Papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento. “La figura del Papa Francisco ha sido para todos los argentinos y para muchísimos cristianos del mundo entero una representación valiosa”, expresó.
Además, destacó el impacto de su papado en la Iglesia. “Ha generado ideas de cambio, de posibilidades y cosas que no podían cambiarse en la Iglesia”, señaló, al tiempo que remarcó que los procesos institucionales son graduales.
Finalmente, el acto incluyó una oración colectiva y la bendición de la nueva imagen. En ese marco, el municipio asumió la reconstrucción del espacio tras el hecho de vandalismo. Como nota secundaria, la participación estatal en una actividad de carácter religioso vuelve a poner en discusión la tensión entre la gestión pública y el principio de laicidad, aunque sin ocupar el eje central del evento.

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