Bariloche define su futuro: “La sustentabilidad no es una opción, es una necesidad para Bariloche”

El candidato a convencional constituyente por Fuerza Bariloche, Tomás Guevara, planteó revisar las normas de uso del suelo, incorporar el riesgo de incendios y el cambio climático a la planificación y establecer la evaluación de impacto ambiental como una obligación de aplicación directa.

Tomás Guevara, investigador del CONICET y candidato de Fuerza Bariloche, propone incorporar la prevención de riesgos ambientales y la evaluación de impacto ambiental a la reforma de la Carta Orgánica municipal.
9 octubre, 2026 Ada Augello BARILOCHE

El próximo 1 de noviembre, Bariloche elegirá a los convencionales constituyentes que tendrán a su cargo la reforma de la Carta Orgánica municipal. En ese marco, Tomás Guevara, investigador del CONICET y candidato por Fuerza Bariloche, sostuvo que la ciudad necesita revisar las normas que regulan su crecimiento e incorporar los riesgos ambientales a las decisiones sobre el territorio.

“Veinte años es un tiempo más que prudencial para revisar las reglas del funcionamiento de la ciudad, del gobierno, cuáles son los derechos y deberes que tenemos como ciudadanos de esta ciudad”, afirmó Guevara durante una entrevista radial. El sociólogo señaló que Bariloche cambió desde la última elección de convencionales, realizada en 2006, y mencionó las transformaciones económicas, tecnológicas y urbanas que atravesó la ciudad.

Planificación urbana: Guevara pide revisar las normas

El candidato consideró que el plan estratégico de desarrollo incorporado a la Carta Orgánica anterior fue insuficiente y recordó que, aunque se trabajó durante 2014 y 2015, se aprobó recién en 2021. También advirtió que gran parte de las normas que regulan el centro, el sur, el Cerro Otto y sectores del oeste y el este fueron aprobadas entre 1980 y 1995.

“Lo que necesitamos hoy ya a esta altura es una revisión completa y bastante urgente de usos e indicadores en toda la ciudad”, sostuvo. Como excepción, mencionó el plan del oeste, aprobado en 2019 para la delegación de Lago Moreno, cuya revisión inmediata consideró menos necesaria.

Guevara planteó que la planificación no puede limitarse a establecer qué se puede construir en cada sector, sino que debe contemplar las condiciones ambientales, los servicios y las consecuencias del crecimiento urbano. “Si no, los usos e indicadores es algo muy abstracto y que solo responde a valorizar el suelo y no generar una mejor ciudad y una mejor ciudad donde podamos vivir”, expresó.

Incendios, aludes y cambio climático

Otro de los ejes de su propuesta es incorporar los riesgos ambientales a la Carta Orgánica. Guevara señaló que una parte de Bariloche se encuentra en zonas de interfaz entre el bosque y las áreas urbanizadas, donde la expansión de las construcciones plantea desafíos vinculados con los incendios, los aludes y los deslizamientos de suelo.

“Hoy seguimos urbanizando las laderas boscosas de nuestra ciudad, como si eso no implicara un riesgo inherente que hay que ver cómo se controla, cómo se gestiona y qué se hace”, advirtió. Durante la entrevista, recordó episodios de aludes en el hotel Villa Huinid, en la ladera del Cerro Otto y en Melipal para señalar la necesidad de considerar estos peligros en las decisiones urbanísticas.

Desarrollado por el Grupo Klover y comercializado por la inmobiliaria O’Keefe, el complejo Cerro Lindo es un barrio privado ubicado sobre la ladera norte del cerro Otto. 

El candidato también sostuvo que el cambio climático debe tener mayor incidencia en la planificación. “La problemática del cambio climático es una realidad que ya está aquí ahora y que no puede ser obviada”, afirmó. A esos factores sumó la infraestructura urbana y la necesidad de definir cómo se financian las obras y quiénes deben garantizar los servicios que acompañan el crecimiento.

Cerro Lindo, Cauma y la evaluación de impacto ambiental

Guevara cuestionó los proyectos inmobiliarios que avanzan sobre áreas boscosas y mencionó los emprendimientos Cerro Lindo y Cauma. Sobre el primero, describió una urbanización en las laderas del Cerro Otto y señaló que incluye sectores de bosque nativo y lengas con protección especial. También afirmó que hubo intentos administrativos y judiciales de frenar el proyecto que no lograron impedirlo.

Como propuesta para la reforma, planteó incorporar la obligación de aplicar la normativa de evaluación de impacto ambiental. Según sostuvo, esa previsión ya estaba contemplada en la Carta Orgánica anterior, pero no se implementó como esperaba. “La evaluación de impacto ambiental tiene que estar puesta como un principio operativo”, afirmó.

El candidato explicó que una evaluación no necesariamente impide autorizar un proyecto, pero debe permitir establecer medidas de remediación y compensación si se generan daños. “Si la evaluación la hace el Estado, también es el Estado el que tiene que hacer la remediación y si la hace un privado, la tiene que hacer el mismo privado”, señaló. Su propuesta busca que esa obligación tenga aplicación directa y no dependa exclusivamente de ordenanzas posteriores.

“La sustentabilidad no es una opción en Bariloche”

Guevara aclaró que su planteo no desconoce la necesidad de generar empleo, realizar obras y promover oportunidades económicas. Sin embargo, sostuvo que esas actividades deben desarrollarse con criterios que contemplen sus consecuencias territoriales y ambientales.

“Lo que nos va a pasar es que vamos a terminar destruyendo el mismo sustento de lo que nos da de comer”, advirtió. En ese sentido, vinculó la protección del ambiente con la actividad turística y el modelo de desarrollo de Bariloche: “La sustentabilidad no es una opción en Bariloche. Es una necesidad incluso de nuestra base económica y de nuestro perfil de desarrollo turístico”.

De cara a la elección del 1 de noviembre, el candidato de Fuerza Bariloche señaló que la reforma debe definir reglas que continúen vigentes más allá de los cambios de gobierno. Su propuesta se centra en articular la planificación urbana, la prevención de riesgos, la infraestructura y la evaluación ambiental para orientar el crecimiento de la ciudad.

Terrazas del Gutierrez, el complejo que proyecta un hotel de 99 habitaciones, 48 departamentos y un restaurante a metros del lago, que según la Junta Vecinal sigue sin un estudio de impacto ambiental ni un plan de efluentes aprobado.

Avatar photoPor Ada Augelloaaugello@infochucao.com

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