La campaña de restauración forestal alcanza distintas reservas de la cordillera afectadas por incendios. En El Maitén, el vivero provincial de especies nativas proyecta duplicar su capacidad de producción para abastecer los trabajos de recuperación.

Chubut ya plantó más de 130 mil árboles en distintas áreas de la cordillera y proyecta ampliar la producción de especies autóctonas para sostener los trabajos de restauración forestal. La campaña incluye intervenciones en reservas provinciales y sectores afectados por incendios, mientras que en El Maitén se planifica duplicar la capacidad del vivero forestal Lemu.
El programa es impulsado por el Gobierno provincial, a través de la Secretaría de Bosques, en articulación con comunidades locales y organizaciones ambientales. Las acciones forman parte del Programa Provincial de Restauración y del proyecto ProCLIM-AR, orientado a recuperar paisajes forestales y desarrollar estrategias de adaptación al cambio climático.
El gobernador Ignacio Torres destacó el trabajo conjunto entre los organismos públicos y las comunidades que participan de las tareas. “La Secretaría de Bosques, el Consorcio ProCLIM-AR y las comunidades de la provincia de Chubut estamos trabajando en conjunto para poder recuperar nuestro bosque nativo”, expresó.
Según precisó el mandatario, durante este año se plantaron “más de 130 mil árboles”. También sostuvo que las intervenciones fueron planificadas para obtener resultados a mediano plazo, a partir del crecimiento y desarrollo de las especies implantadas.

El vivero de El Maitén busca duplicar su producción
Uno de los ejes de esta política de recuperación ambiental es el Vivero Forestal Lemu, inaugurado en abril de 2025 en la localidad de El Maitén. Es el primer establecimiento provincial destinado específicamente a la producción de especies nativas para proyectos de restauración de áreas degradadas por incendios.
Ubicado a la vera de la Ruta Provincial 70, el vivero cuenta actualmente con una capacidad de producción aproximada de 70 mil plantines. El Gobierno de Chubut tiene en etapa de planificación una ampliación que permitirá duplicar esa capacidad para la próxima primavera.
La infraestructura busca garantizar la disponibilidad de especies autóctonas para dar continuidad a los proyectos de recuperación de los ecosistemas afectados por el fuego. Su construcción se concretó con financiamiento nacional, en el marco del proyecto ProCLIM-AR y de un convenio de colaboración con la Fundación Vida Silvestre Argentina.
Además de la producción de plantines, el establecimiento desarrolla actividades de educación ambiental, jornadas de plantación y propuestas de concientización destinadas a promover la conservación de los bosques nativos y la participación comunitaria.
Dónde plantaron los 130 mil árboles en Chubut
La campaña provincial contempla trabajos en la Reserva Forestal de Uso Múltiple Lago Epuyén, Laguna Los Alerces y las reservas provinciales Río Turbio, Río Tigre y Cerro Currumahuida.
Los sectores fueron seleccionados a partir de evaluaciones de equipos técnicos especializados, que analizaron el grado de degradación de cada ambiente, la presencia de especies nativas y exóticas invasoras y las posibilidades de regeneración natural.
En las reservas Lago Epuyén y Río Turbio también se desarrollaron instancias de participación con comunidades y pobladores para incorporar sus conocimientos y necesidades a la planificación de las tareas de recuperación.
Uno de los operativos se realizó en la Reserva Provincial Río Turbio, donde los equipos intervinieron sobre una superficie de 20 hectáreas, en la margen sur del arroyo Jara. Para llegar al sector debieron recorrer 30 kilómetros a pie, atravesando bosque cerrado durante dos jornadas.
Debido a las dificultades de acceso terrestre, los plantines producidos en el vivero Lemu fueron trasladados en helicóptero. El operativo permitió concretar las tareas de restauración en una zona de difícil acceso.
Cooperación internacional y participación de las comunidades
El Programa Provincial de Restauración es ejecutado por la Dirección de Programas y Proyectos de la Secretaría de Bosques, con el acompañamiento del proyecto ProCLIM-AR, denominado Promover vías de desarrollo bajas en carbono y resilientes al clima para Argentina.
La iniciativa se desarrolla en el marco de un acuerdo de cooperación bilateral entre Argentina y Alemania, vinculado con la Iniciativa Internacional sobre el Clima (IKI), y cuenta con la participación de la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ).
El consorcio de implementación está integrado por la Fundación Vida Silvestre Argentina, la Fundación AVINA y la GIZ, con la participación de organismos nacionales y de la organización ReforestArg.
A estas acciones se suma la Mesa Multisectorial de Restauración, que promueve la participación de instituciones educativas, organizaciones ambientales y comunidades locales en jornadas de plantación y actividades de concientización.
Al referirse a los objetivos de la política provincial, Torres remarcó la necesidad de complementar la prevención de incendios con la recuperación de las áreas afectadas. “Además de prevenir, tenemos que trabajar para recuperar algo que es patrimonio de todos los argentinos, que son nuestros bosques nativos”, señaló el gobernador.

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