El bailarín, que junto a Lorena Chiavarino participó de un ciclo de danza folclórica en el Teatro Hasta Trilce, compartió su experiencia y explicó por qué considera importante contar con un teatro para la cultura en la Comarca Andina.

El bailarín Andrés Escurra, junto a su compañera Lorena Chiavarino, participó de Compañías Populares Argentinas, un ciclo de danza folclórica y popular creado y dirigido por el maestro y coreógrafo Rubén Suárez, que se presenta periódicamente en el Teatro Hasta Trilce, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La invitación llegó después de un recorrido compartido en escenarios y certámenes de danza. En diálogo con InfoChucao, Escurra contó que fueron convocados hace aproximadamente dos meses y destacó la posibilidad de compartir la experiencia con artistas de distintas disciplinas y lugares del país.
“Nos vinimos muy contentos por la experiencia, por lo compartido con tremendos artistas”, expresó el bailarín al recordar la presentación, que reunió a alrededor de 45 bailarines en escena. Entre los participantes mencionó a la compañía Sachay, un grupo de malambo y boleadoras y la compañía Samacueca.
El recorrido que los llevó a un escenario de Buenos Aires
Escurra explicó que la convocatoria estuvo relacionada con el camino artístico que construyeron junto a Chiavarino, con participación en el Festival Nacional de Malambo de Laborde, donde compiten desde hace tres años. También recordó que en 2022 fueron campeones en el Voto Certamen y que el año pasado obtuvieron una consagración en el Festival de la Sierra, en Tandil.
Según relató, esas participaciones les permitieron ampliar sus contactos y ganar reconocimiento entre otros bailarines. La invitación de Suárez representó una oportunidad para llevar su trabajo a un escenario porteño y conocer de cerca la dinámica de una producción teatral.
Sobre las condiciones del espacio, Escurra destacó el cuidado hacia los artistas y la posibilidad de compartir el detrás de escena. “Un ambiente totalmente de cuidado y respeto para el artista”, señaló, y manifestó su deseo de que sigan existiendo lugares destinados a estos encuentros.
Las próximas presentaciones de Andrés Escurra y Lorena Chiavarino
En cuanto a la agenda, el bailarín contó que se encuentran trabajando en un nuevo cuadro de malambo regional, junto a los profesores Santiago y Joaquín Tolosa. El proceso de preparación incluye el trabajo coreográfico y los distintos elementos que integran la propuesta.
También adelantó las próximas actividades: el 7 de noviembre tienen previsto participar de un seminario y un certamen en Rawson; el 28 de noviembre, de otro certamen en Bariloche; y el 12 de diciembre, de un seminario en General Roca.
En enero, la pareja volverá a prepararse para participar del Festival Nacional de Malambo de Laborde, donde buscará representar nuevamente a Río Negro. La continuidad en estos encuentros forma parte de un recorrido que les permite mostrar su trabajo y acceder a nuevos espacios de presentación.

Por qué considera importante tener un teatro en la Comarca Andina
Durante la entrevista, Escurra reflexionó sobre la necesidad de contar con un teatro con instalaciones adecuadas para el desarrollo de actividades artísticas en la Comarca Andina. Desde su experiencia como bailarín, explicó que disponer de un espacio de estas características permitiría mejorar las condiciones de ensayo y presentación, tanto para la danza como para otras expresiones culturales.
“Totalmente, nos hace falta ese teatro, ese espacio. No solamente para plantar una obra, sino que son lugares de contención”, sostuvo. En ese sentido, explicó que tener un lugar propio permitiría que los jóvenes contaran con un espacio donde presentar aquello que preparan durante los ensayos, en condiciones apropiadas.
El bailarín señaló que, aunque los gimnasios permiten realizar presentaciones, no cuentan con las mismas condiciones de iluminación y piso que un teatro. Además, remarcó que la preparación de un cuadro de malambo implica una inversión importante en música, vestuario y botas, por lo que considera necesario disponer de un espacio que acompañe ese trabajo.
La cultura como espacio de encuentro y formación
Escurra también describió las dificultades que enfrentan para conseguir lugares donde ensayar. Explicó que las características del piso inciden en el trabajo corporal y que no es lo mismo bailar sobre una superficie preparada para un escenario que hacerlo sobre cemento. “El bailarín de acá es todo terreno”, afirmó al referirse a la necesidad de adaptarse a distintos espacios.
Al recordar que en la zona hubo iniciativas para impulsar la construcción de un teatro, manifestó su deseo de que el proyecto pueda concretarse. Para él, contar con un espacio destinado a las artes permitiría acompañar el trabajo de bailarines y otros trabajadores de la cultura, además de generar nuevas oportunidades de formación y producción.
“Creo que hoy por hoy, en esta sociedad que estamos viviendo, el deporte y la cultura son grandes pilares de contención para todos estos chicos”, expresó. En esa línea, consideró que un teatro podría funcionar como un punto de encuentro para artistas y jóvenes, con posibilidades de capacitación y desarrollo de nuevas propuestas.
Hacia el final de la entrevista, Escurra agradeció el acompañamiento y la difusión del trabajo artístico local. “Para todos los que hacemos arte, este tipo de difusión es fundamental para que nos sintamos representados en algún sentido y apoyados”, concluyó.

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