La capacitación municipal tuvo 50 inscriptos y 40 personas completaron las clases teóricas y prácticas. La entrega de las colmenas está prevista para fines de octubre o principios de noviembre.

Por tercer año consecutivo, la Municipalidad de Lago Puelo finalizó el curso de iniciación a la apicultura tradicional, familiar y ecológica, una capacitación que este año comenzó con 50 inscriptos y fue completada por 40 personas.
La propuesta estuvo a cargo del productor apícola de la zona Gregorio Alberto Herrero y se desarrolló durante ocho clases teóricas y prácticas, realizadas los sábados, además de una novena jornada destinada a la práctica durante todo el día y a la entrega de certificados.
La directora de Producción, Janina Martínez, explicó que alrededor del 80% de quienes participaron se encuentran iniciándose en la actividad apícola. También señaló que el curso contó con personas que ya forman parte del sector productivo.
Como parte de la articulación con el sector provincial apícola y el Ministerio de Producción, las 40 personas que completaron la capacitación y cumplieron con los requisitos de asistencia y las evaluaciones accederán a una colmena. Martínez confirmó que la entrega está prevista para “hacia fines de octubre o principios de noviembre”.
La importancia de las abejas para la polinización
La apicultura también permite acercarse al papel que cumplen las abejas en los ecosistemas. Existen más de 20 mil especies de abejas y estos insectos participan de la polinización, el proceso mediante el cual el polen pasa de las partes masculinas a las femeninas de una planta y permite su reproducción.
Alrededor del 90% de las plantas con flor reciben ayuda de algún tipo de especie animal polinizadora. En la agricultura, aproximadamente un tercio del volumen total de los alimentos producidos se beneficia de la polinización animal.
Además, no todas las abejas producen miel. Las especies más conocidas por esta producción pertenecen al grupo de las abejas melíferas, mientras que en América Latina las abejas autóctonas incluyen a las meliponas o abejas sin aguijón, que representan la mayoría de las más de 4.000 especies presentes en la región.

Las abejas visitan distintas flores para obtener polen, que constituye una fuente de proteínas, y néctar, que les aporta carbohidratos y también permite la producción de miel en aquellas especies que la elaboran. Para cerca del 85% de las plantas con flor de bosques y selvas, la acción de estos polinizadores fue esencial en algún momento, según información de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
Las colmenas serán entregadas en comodato
Las colmenas serán entregadas en comodato, lo que permitirá acompañar técnicamente a quienes comienzan en la actividad y realizar un seguimiento de sus producciones. La propuesta contempla continuar transmitiendo conocimientos vinculados con el desarrollo de la actividad, la producción y la venta.
Martínez destacó además que durante los tres años el curso se realizó de manera gratuita. “El curso se dio en estos tres años de manera totalmente gratuita, que es algo que una herramienta fundamental para poder transmitir los conocimientos y capacitar”, expresó.
La continuidad de la capacitación también está prevista para el próximo año. Según confirmó la funcionaria, a pedido de los propios alumnos, Gregorio Alberto Herrero volverá a estar al frente de una cuarta edición del curso de iniciación a la apicultura.
La próxima edición buscará incorporar las herramientas adquiridas durante este año y profundizar la parte práctica. La posibilidad de acceder a una colmena también apunta a acompañar a quienes proyecten la apicultura como un oficio y una actividad productiva a futuro.

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