Brigadistas convocan a profesionales de la salud mental para acompañar en incendios forestales

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Combatientes forestales de Córdoba impulsan la integración de primeros auxilios psicológicos en brigadas voluntarias y llaman a psicólogos y operadores a sumarse.

La Brigada Caburé, formada en Córdoba tras los incendios de 2020, trabaja junto a otras brigadas voluntarias en la asistencia comunitaria durante emergencias forestales. Gisela Peluso, combatiente y operadora en primeros auxilios psicológicos (PAP), explicó que el grupo nació de vecinos autoconvocados y que luego se consolidó tras los siniestros. “Formalmente luego de los incendios del 2020 ya se constituyó la brigada Caburé”, señaló Peluso.

La brigadista destacó que la organización se sostiene con voluntarios que deben compatibilizar su participación con la vida laboral y familiar. “Somos todos voluntarios, sosteniendo trabajos y la familia, y a la vez esta parte solidaria y comunitaria”, expresó.

Peluso subrayó que la necesidad de sumar la asistencia psicológica surgió de la experiencia en terreno. “Descubrimos estas necesidades que nos manifestaban los compañeros que están en el territorio, que saben que es muy importante la asistencia en primeros auxilios psicológicos, que esa pata estaba faltando”, indicó.

Primeros auxilios psicológicos en brigadas

La iniciativa reúne a la Caburé, junto a las brigadas La Chilca, Chiviquín, Colibrí y Sacha Taipichín, conformando un espacio de trabajo conjunto. Peluso explicó que varios integrantes cuentan con formación en PAP y que algunos son psicólogos u operadores certificados. “Una de las patas más importantes también de los primeros auxilios psicológicos es hacer puentes con los profesionales que las personas vayan necesitando”, sostuvo.

La brigadista remarcó que los primeros auxilios psicológicos no reemplazan la terapia, sino que son una intervención inicial. “No es que es una terapia, es una acción primaria, como los primeros auxilios físicos”, aclaró.

En relación a las consecuencias emocionales de los incendios, Peluso señaló que muchas personas damnificadas luego se suman como voluntarias en otros focos. “Ahí hay un dolor muy fuerte, un duelo muy fuerte que hay que atravesar, y cómo a la vez la gente está enfrentándose a esos demonios”, explicó.

Señales de alarma y acompañamiento

Peluso describió las señales que pueden indicar la necesidad de asistencia. “Las señales son sentirse desbordado, no dormir, mucha dificultad para dormir, el cerebro muy acelerado, muchos llantos repetitivos, mucho enojo, bronca, gritos, personas que se aíslan”, enumeró.

También mencionó síntomas físicos vinculados al estrés. “Dolores de cabeza, contracturas, que sientan algo en el pecho, dolor de panza, que son todas psicomatizaciones que el cuerpo presenta porque no se habla”, agregó.

La brigadista destacó la importancia de técnicas de descarga en el momento del combate. “Se llama defusing, una técnica de los primeros auxilios psicológicos que es un espacio breve donde cada persona pone en palabra lo que le pasó y lo que siente”, explicó.

Convocatoria a profesionales de la salud mental

En este contexto, la brigada lanzó una convocatoria a psicólogos y profesionales de la salud mental para acompañar a combatientes y voluntarios. “Se pueden comunicar al teléfono que es 351-679-2595”, informó Peluso.

La operadora aclaró que la mayor demanda se da luego de los incendios, cuando la disociación operativa desaparece. “Ahora la atención es mínima porque la gente está trabajando. El después, ahí sí va a haber mucha demanda”, señaló.

Peluso resaltó la importancia de mantener la conexión entre brigadistas tras los incendios. “Es muy importante luego de todo esto no quedarse en soledad, quedarse en grupo, salir a caminar, estar 20 minutos al sol, hidratarse”, recomendó.

Salud mental como protección personal

Finalmente, Peluso subrayó que hablar en el momento oportuno puede evitar daños mayores. “A veces hablar aunque sea un poquito en el momento justo evita el daño y que después se haga muchísimo más grande”, afirmó.

La brigadista concluyó que la salud mental debe ser considerada parte de los elementos de protección personal en incendios. “La salud mental también en los incendios y en las catástrofes es parte de los elementos de protección personal que tenemos que tener”, definió.

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