Cannabis medicinal en Lago Puelo: cómo funciona el programa municipal que acompaña a pacientes y familias

El Consejo Consultivo de Cannabis y la División de Gestión de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial trabajan en el cultivo comunitario, la vinculación con profesionales de la salud y la regularización de permisos.

Cannabis medicinal y huertas: el proyecto que integra cultivo y agricultura regenerativa en Lago Puelo
15 octubre, 2026 Manu Laitano LAGO PUELO

El programa de cannabis medicinal de Lago Puelo articula el cultivo, el acompañamiento a pacientes y familias y el trabajo con profesionales de la salud. La propuesta se desarrolla a través del Consejo Consultivo de Cannabis y la División de Gestión de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial del municipio.

Yolanda Naim, integrante del Consejo Consultivo, explicó que la iniciativa tiene como antecedente una ordenanza municipal sancionada en 2020, que establecía la creación de ese espacio y de un primer cultivo comunitario de cannabis medicinal.

“Esta herramienta no se pudo concretar en el momento”, señaló Naim. Según explicó, con la llegada de la gestión del intendente Iván Fernández, el equipo solicitó una mesa de trabajo para analizar la posibilidad de poner en marcha lo que ya estaba establecido. El municipio recibió la propuesta y se realizaron las elecciones correspondientes para conformar el Consejo Consultivo.

Quiénes integran el Consejo Consultivo de Cannabis

El organismo reúne a médicos, pacientes, familiares, terapeutas, enfermeros e ingenieros agrónomos, con distintos niveles de participación. Algunos profesionales colaboran de manera externa, mientras que otros forman parte de un espacio de trabajo permanente.

Ante la falta de una autoridad de aplicación prevista en la estructura original, se creó mediante una resolución municipal la División de Gestión de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial. Esta área permite realizar el seguimiento y las auditorías de los espacios de cultivo que se desarrollen, además de establecer vínculos con instituciones científicas.

Entre las articulaciones mencionadas por Naim se encuentran la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, a través del Instituto de Biotecnología (INBIES), y bancos de germoplasma registrados ante el Instituto Nacional de Semillas (INASE).

La referente explicó que estos vínculos permiten avanzar en el trabajo con semillas y variedades registradas, un proceso que requiere tiempo. “Empezar el trabajo desde una semilla y poder registrar una semilla son muchos años, y por ahí la necesidad de acompañar a las personas es como bastante inmediato”, indicó.

El organismo reúne a médicos, pacientes, familiares, terapeutas, enfermeros e ingenieros agrónomos.
Yolanda Naim, integrante del Consejo Consultivo, explicó que la iniciativa tiene como antecedente una ordenanza sancionada en 2020.

Cómo es el acompañamiento a pacientes y familias

El programa recibe tanto a personas que cultivan cannabis desde hace años sin contar con permisos como a quienes se acercan por primera vez para consultar sobre su posible uso medicinal. En el primer caso, el equipo trabaja en la regularización y en la vinculación con profesionales médicos para tramitar los permisos correspondientes.

Naim detalló que también se brinda información sobre las pautas, los alcances y las limitaciones de los permisos de cultivo. Para quienes recién comienzan, el procedimiento se inicia con un registro y un formulario de admisión, a partir del cual se evalúa la vinculación con alguno de los médicos que acompañan el programa.

“Nosotros siempre el primer paso es un registro, un formulario de admisión y de ahí lo vinculamos con algún médico”, explicó. La derivación se realiza de acuerdo con la situación de cada persona y sus necesidades.

Huertas y agricultura regenerativa en el mismo espacio

El trabajo en la chacra también incluye iniciativas de agricultura regenerativa, huertas familiares y recuperación de invernaderos. Según contó Naim, el equipo acompaña a vecinos que necesitan poner nuevamente en funcionamiento sus espacios de cultivo.

Además, producen y comparten semillas de hortalizas, entre ellas acelgas, lechugas y kale, que ya se encuentran adaptadas a las condiciones de la zona. La producción también incluye tomates adaptados al territorio.

De esta manera, el espacio de Lago Puelo reúne distintas líneas de trabajo vinculadas con el cultivo, el acompañamiento a pacientes y la producción de alimentos, en una propuesta que combina el desarrollo del cannabis medicinal con proyectos de huerta y agricultura regenerativa.

Avatar photoPor Manu Laitanomlaitano@infochucao.com

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