El Sindicato de Empleados de Comercio avanzó con un embargo preventivo sobre las instalaciones del Casino de Esquel para resguardar las indemnizaciones de los trabajadores despedidos. La empresa no habría establecido un canal de diálogo y la definición quedó en manos de la Justicia.

La situación de los extrabajadores del Casino de Esquel sumó un nuevo capítulo judicial luego de que el Sindicato de Empleados de Comercio avanzara con un embargo preventivo sobre las instalaciones del inmueble.
La medida busca resguardar las acreencias de los trabajadores despedidos ante la falta de respuestas concretas sobre el pago de las indemnizaciones y la ausencia de diálogo con la empresa.
El conflicto comenzó tras el cierre del Casino de Esquel, que derivó en el despido del personal. Desde entonces, los exempleados atraviesan una situación económica que se mantiene mientras la causa continúa en el ámbito judicial.
Miguel Álvarez, dirigente del Sindicato de Empleados de Comercio de Esquel, confirmó las acciones impulsadas por la abogada de la entidad, Nadia Cabrera, con el objetivo de evitar un posible desmantelamiento y mantener el inmueble como garantía.
La empresa no se comunicó con los trabajadores
Álvarez explicó que las gestiones se desarrollan dentro del ámbito judicial, a la espera de una resolución definitiva. También señaló que hubo intentos de establecer diálogo con la representación legal de la compañía, aunque no se logró un acuerdo.
“La empresa nunca se comunicó. Tuve alguna charla con la abogada de la empresa, muy respetuosa, pero cada uno con su postura”, expresó el dirigente gremial.
El representante del sindicato también planteó que existen aspectos vinculados al cierre del establecimiento que, según su mirada, exceden el conflicto laboral. “Es un tema que muchas veces no toco porque tiene puntos muy oscuros”, sostuvo Álvarez.
En ese sentido, remarcó la importancia de que la Justicia avance sobre la situación y permita resolver el reclamo de los trabajadores. “Espero que la justicia defina bien, que la gente pueda cobrar”, afirmó.
El inmueble quedó asegurado
Actualmente, la estructura edilicia del Casino de Esquel permanece inactiva y asegurada. Según precisó Álvarez, se adoptaron medidas para evitar accesos no autorizados al lugar.
“Tengo entendido que se soldaron las aberturas. Desde el punto de vista legal se tomaron todas las precauciones”, señaló el dirigente del Sindicato de Empleados de Comercio.
El embargo preventivo limita la posibilidad de disponer del inmueble mientras avanza la causa y permite mantenerlo como garantía frente a las acreencias reclamadas por los trabajadores despedidos.
La resolución definitiva podría demandar varios meses si el proceso deriva en un eventual remate. Mientras tanto, el reclamo por las indemnizaciones de los extrabajadores del Casino de Esquel continúa en los tribunales.
La preocupación de las familias
Mientras avanza la causa judicial, la principal preocupación está puesta en la situación cotidiana de las familias de los trabajadores despedidos, que continúan sin percibir la liquidación correspondiente tras el cierre de la sala de juegos.
El sindicato busca que las medidas adoptadas permitan preservar los bienes vinculados al establecimiento hasta que exista una definición sobre el pago de las indemnizaciones laborales.

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