
Una trabajadora estatal recurrió al Poder Judicial de Río Negro tras acumular deudas que absorbían casi la totalidad de su salario. El Juzgado Multifueros de El Bolsón abrió un concurso preventivo y ordenó frenar los descuentos por créditos mientras avanza el proceso..
La crisis económica y la necesidad de sostener a su familia llevaron a una empleada pública de Río Negro a tomar una sucesión de préstamos para afrontar distintos gastos. Para pagar una cuota solicitó un nuevo crédito y luego otro más, hasta que los descuentos llegaron a consumir casi la totalidad de su salario.
Ante la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones, la trabajadora recurrió al Poder Judicial de Río Negro. El Juzgado Multifueros de El Bolsón abrió un concurso preventivo y ordenó suspender los descuentos sobre sus haberes, con excepción de las retenciones previstas por ley.
La magistrada consideró acreditado el estado de cesación de pagos de la mujer y dispuso la apertura del proceso concursal. Además, ordenó al Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro dejar sin efecto todos los descuentos vinculados con préstamos y otros créditos sobre su salario mientras se desarrolla el trámite judicial, salvo las retenciones legales.
La trabajadora explicó en su presentación que comenzó a endeudarse para cubrir las necesidades alimentarias de su hija menor y afrontar los viajes de larga distancia que requerían la atención médica de su hermano y de su padre, ambos con problemas de salud. Cuando ya no pudo cumplir con las cuotas, tomó nuevos préstamos para cancelar los anteriores y quedó atrapada en una cadena de refinanciaciones.
Cómo llegó al sobreendeudamiento
De acuerdo con el expediente, los descuentos automáticos llegaron a absorber casi la totalidad de sus ingresos. Según la presentación judicial, hubo períodos en los que percibió apenas 83.000 pesos de bolsillo.
La mujer también sostuvo que muchos de los créditos fueron otorgados de manera digital, sin que las entidades evaluaran su capacidad real de pago. En ese contexto, se definió como una consumidora en situación de hipervulnerabilidad económica.
La apertura del concurso preventivo implica que todos los acreedores deberán presentarse en un único expediente para verificar los créditos que reclaman. Desde ese momento, las deudas quedan sujetas al proceso concursal y cesan las retenciones individuales sobre el salario, una de las medidas previstas por la legislación.
Qué resolvió la Justicia de Río Negro
La jueza también dispuso el sorteo de un síndico que tendrá a su cargo el control del trámite y la verificación de los créditos.
Al fundamentar la resolución, la magistrada señaló que la legislación argentina no cuenta con un régimen específico para consumidores sobreendeudados y recordó que el concurso preventivo constituye la herramienta prevista por la Ley de Concursos y Quiebras para ordenar la situación patrimonial de quienes ya no pueden cumplir regularmente con sus obligaciones.
En ese marco, entendió que correspondía admitir el trámite para que la trabajadora pueda reorganizar sus deudas sin que los descuentos continúen comprometiendo gran parte de su salario.

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