Río Negro: investigan dos sitios arqueológicos en Pilcaniyeu que podrían tener más de 3.000 años

Dos sitios arqueológicos sin registros previos fueron identificados en una zona rural de Pilcaniyeu, donde encontraron pinturas rupestres, cuevas, aleros, pircas y herramientas de piedra. La arqueóloga Solange Fernández Do Río, que participó del relevamiento, señaló que los materiales hallados sugieren una antigüedad de al menos 3.000 años, aunque serán necesarias excavaciones para determinar su cronología.

Personal de Gendarmería Nacional junto a una de las especialistas durante el relevamiento de los sitios arqueológicos hallados en Pilcaniyeu.
19 septiembre, 2026 Redacción PROVINCIALES

Dos sitios arqueológicos sin registros previos fueron identificados en la zona rural de Pilcaniyeu, en Río Negro. Durante el relevamiento se documentaron pinturas rupestres, cuevas, aleros, pircas y herramientas de piedra, además de otros indicios de ocupación humana.

El hallazgo se produjo luego de que personal de Gendarmería Nacional detectara las pinturas rupestres durante recorridas por el sector. La arqueóloga Solange Fernández Do Río, quien participó posteriormente del relevamiento, explicó que estos lugares no habían sido investigados anteriormente.

“El territorio rionegrino es enorme. Si bien hay estudios previos en la zona de Pilcaniyeu y en toda la zona sur, no teníamos registro de estas dos localidades arqueológicas que encontramos. Es súper importante porque la investigación de estos dos lugares va a poder cubrir un vacío de información que existe en el área”, señaló Fernández Do Río.

La especialista explicó que, tras recibir el aviso, se organizó una expedición junto a otros profesionales, entre ellos el arqueólogo del CONICET y docente de la Universidad Nacional de Río Negro, Federico Scartascini, además de personal de Gendarmería. Durante la inspección realizaron tareas de documentación y registraron los elementos presentes en el lugar.

Qué encontraron en los sitios arqueológicos de Pilcaniyeu

Entre los elementos identificados aparecen pinturas rupestres, instrumentos líticos, cuevas, aleros y estructuras construidas con piedra. Fernández Do Río explicó que los especialistas utilizan el concepto de registro rupestre y evitó atribuirle una finalidad que todavía no puede determinarse. “No le decimos arte rupestre porque no sabemos cuál era la intención de esos diseños en el pasado. Quizás era una manera de comunicarse, no necesariamente artística”, indicó.

En uno de los aleros también se registró una estructura de corral de piedra, asociada de manera preliminar con ocupaciones de alrededor de 200 años. Sin embargo, otros materiales encontrados en superficie sugieren una utilización anterior del lugar. “Podemos pensar en una antigüedad de al menos 3.000 años”, sostuvo la investigadora.

La arqueóloga remarcó que esa antigüedad deberá ser corroborada mediante excavaciones y nuevos estudios. “Tiene muchísimo potencial para hacer investigaciones y eso nos va a permitir rellenar, de alguna manera, toda la historia ocupacional de esta área”, afirmó.

Durante el relevamiento también se efectuaron tareas planimétricas, fotográficas y de georreferencia para documentar los sitios. Las ubicaciones exactas de las cuevas y los aleros se mantienen en reserva por razones de seguridad y para evitar actos de vandalismo.

Pinturas rupestres registradas en uno de los sitios arqueológicos identificados en la zona rural de Pilcaniyeu durante el relevamiento.

Las excavaciones permitirán conocer la antigüedad de los hallazgos

Fernández Do Río explicó que las futuras campañas demandarán un trabajo controlado sobre el terreno. “Cada campaña de excavación dura por lo menos un mes. Trabajamos con pincel y cucharín, muy prolijamente y despacio en cuadrículas, respetando la estratigrafía; es decir, cómo se fueron depositando las distintas capas de sedimento”, detalló.

Cada elemento localizado, desde una punta de proyectil o una lasca de manufactura lítica hasta restos óseos de animales, debe ser ubicado y registrado en tres dimensiones. “Tratamos siempre el registro arqueológico como si fuera una escena del crimen. Entendemos que al excavar estamos destruyendo lo que está acumulado, por lo que información que se pierde no se recupera nunca”, explicó la especialista.

Para avanzar con las investigaciones será necesario elaborar un proyecto de investigación, solicitar autorizaciones a los ocupantes de las tierras y trabajar junto con la Dirección de Patrimonio y Museos de Río Negro. Las tareas de relevamiento se encuadraron en la Ley provincial 3041 y la Ley Nacional 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico.

La arqueóloga señaló que un mismo sitio puede registrar diferentes momentos de ocupación humana. “Un mismo sitio pudo haber sido utilizado en múltiples oportunidades a lo largo de 10.000 años por distintos grupos humanos. Por eso, es muy probable que al profundizar la excavación encontremos capas aún más antiguas”, concluyó Fernández Do Río.

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