Descubren en Río Negro una nueva especie de cocodrilo terrestre que vivió hace más de 100 millones de años

El hallazgo fue realizado en el área paleontológica La Buitrera, cerca de La Piedra Sola. Se trata de una especie adaptada a la vida terrestre que habitó la Patagonia durante el período Cretácico.

Un equipo de investigadores argentinos identificó en la provincia de Río Negro una nueva especie de cocodrilo terrestre que vivió hace más de 100 millones de años. El descubrimiento se realizó en el sector conocido como La Buitrera, un yacimiento paleontológico ubicado en la zona andina de la provincia.

La investigación fue liderada por la doctora María Lucila Fernández Dumont, de la Fundación Azara, junto a un equipo que estudia el área desde hace más de 25 años. El sitio es considerado uno de los principales yacimientos paleontológicos del país.

La nueva especie fue bautizada como Antusuchus rionegrinus y habitó los desiertos del norte patagónico durante el período Cretácico, en un contexto ambiental muy distinto al actual.

El cocodrilo terrestre hallado en La Buitrera

Según los investigadores, el Antusuchus rionegrinus era un cocodrilo terrestre del tamaño de un perro mediano, adaptado a la vida en tierra firme, a diferencia de los cocodrilos actuales.

El hallazgo aporta información sobre los peirosáuridos, un grupo de cocodrilos terrestres predadores que tuvo distribución en los continentes australes.

El estudio, publicado en la revista Historical Biology, incorpora una nueva especie al registro fósil argentino y permite ampliar el conocimiento sobre la evolución de estos reptiles.

Cómo era el ambiente de la Patagonia hace 100 millones de años

Hace aproximadamente 100 millones de años, la región que hoy integran Río Negro y Neuquén estaba dominada por un desierto de dunas móviles conocido como el Desierto de Kokorkom.

Ese ambiente presentaba un clima cálido y árido, con condiciones muy diferentes a las actuales en la Patagonia.

En ese contexto, el Antusuchus rionegrinus se posicionaba como un depredador terrestre dentro de un ecosistema más diverso de lo que se había estimado previamente.

Hasta este hallazgo, los cocodrilos más frecuentes del área eran los uruguaysúquidos, como Araripesuchus buitreraensis y Araripesuchus manzanensis, que se alimentaban de insectos, semillas y otros recursos disponibles.

El análisis de los fósiles y su estudio científico

La investigación se basó en dos ejemplares hallados en cercanías de La Piedra Sola, dentro del área de La Buitrera.

Los fósiles fueron preparados con técnicas mecánicas por especialistas de la Fundación Azara y luego analizados mediante tomografías computadas de alta resolución y microscopía electrónica.

Estas herramientas permitieron estudiar estructuras internas sin dañar el material fósil, según detallaron los investigadores.

Después de más de dos décadas de trabajos continuos en La Buitrera, el equipo científico señaló que el yacimiento mantiene un alto potencial para seguir aportando información sobre la evolución de los ecosistemas en la región patagónica.

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