El Consejo local de Mujeres y Disidencias inaugura su sede en un contexto marcado por el dolor y la resistencia

En el Día de la Acción Global por el Aborto Seguro, Libre y Gratuito, el Consejo local de Mujeres y Disidencias de El Bolsón inaugura la Casa Margarita Foyel, un espacio propio para la organización, la memoria y la resistencia feminista en un contexto marcado por la violencia y el desmantelamiento de políticas públicas.

Este lunes 29 de septiembre a las 14 horas se inaugura la sede del Consejo local de Mujeres y Disidencias, un espacio que lleva el nombre de Margarita Foyel, mujer mapuche que fue parte del último grupo de originarios que resistieron a la campaña militar nombrada como Conquista del Desierto. La elección de la fecha no es casual: el 28 de septiembre se conmemora el Día de la Acción Global por el Aborto Seguro, Libre y Gratuito.

Liliana Pérez, presidenta del Consejo, explicó que “antes nos reuníamos en diversos espacios, y tener el propio nos permite recibir a diferentes articulaciones, contar con el espacio propio, también para habitarlo, llenarlo de encuentro y en estos momentos de tanta crueldad, de reflexión entre nosotras”. La sede, sostenida con presupuesto municipal y decisión política local, busca consolidar un lugar de encuentro y organización para las mujeres y disidencias de la región.

El nombre del espacio responde a una decisión colectiva. “Se llama Margarita Foyel porque al Consejo también lo integra una mujer del Parlamento Mapuche Tehuelche de la zona, entonces si hablamos de los derechos sobre nuestros cuerpos, sobre nuestros territorios, honramos el espacio nombrándolo así, en homenaje a ella, en memoria de todo lo que sufrió”, señaló Pérez.

La casa permitirá fortalecer las actividades del Consejo. “Este espacio nos permite fortalecer lo propio, nuestras reuniones, capacitaciones, reflexiones, compartir nuestras broncas y proyectos de lucha”, agregó la presidenta.

Dolor reciente y memoria activa

La inauguración se da en un contexto de profunda conmoción. “Estamos lo mejor posible dentro de lo que estamos atravesando, hasta hace unos días pensábamos la celebración del logro, del espacio físico, pero ahora está ensombrecido por el femicidio de tres compañeras”, expresó Pérez. En respuesta, se realizaron encuentros en la plaza para compartir el dolor y sostener la resistencia.

“Nos estuvimos reuniendo en la plaza, para compartir nuestros sentires, entre el dolor y la resistencia, recuperando la lucha histórica de los feminismos, de ocupar las calles y exigir un posicionamiento clave a nuestros funcionarios, a nuestros poderes del Estado. Lo pasamos por el cuerpo y lo sostenemos en el cuerpo”, remarcó.

La Casa Margarita Foyel se presenta como un refugio simbólico. “Esto es en un contexto del horror”, dijo Pérez, y añadió: “La casa de Margarita Foyel es un lugar desde el que fortalecer nuestro grito por el pare de matarnos”.

Además de su función práctica, el espacio tiene una carga simbólica. “El tener un espacio para habitarlo, para llenarlo de encuentro, y en estos momentos de tanta crueldad generar un espacio de amorosidad y de encuentro y de reflexión entre nosotros. Así que sí, desde lo simbólico representa mucho más que desde lo práctico”, sostuvo.

Violencias estructurales y posicionamientos políticos

La presidenta del Consejo también se refirió a la invisibilización de los agresores. “Recordamos las caras históricamente, no solamente las caras, los nombres de las compañeras que fueron asesinadas, pero si yo te pregunto los nombres de los asesinos, esto no aparece en los medios”, denunció.

En ese sentido, cuestionó el tratamiento mediático y político de la violencia de género. “No se responden claramente a una política y a un posicionamiento patriarcal”, afirmó. También mencionó una reciente publicidad que representaba a mujeres como objetos descartables: “Unas mujeres metiéndonos en una bolsa, tirándonos para que dejemos de molestar”.

Pérez vinculó estos hechos con decisiones del gobierno nacional. “Un presidente fue capaz en una cumbre internacional de Davos de posicionarse con respecto a que había que sacar la figura del femicidio”, recordó. También criticó la eliminación del Ministerio de las Mujeres y la cancelación de programas vinculados a la erradicación de las violencias.

“Cúneo Libarona, como Ministro de Justicia, terminó por defenestrar alrededor de 12 programas que tenían que ver con toda esta política de Estado”, señaló. En ese marco, la Casa Margarita Foyel adquiere un valor doble: “Nos sigue encontrando en pie de lucha para seguir reivindicando derechos legítimamente conquistados, y que ninguna de nosotras, de nosotros, está dispuesta a dar un paso atrás”.

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