
La jornada electoral de este domingo dejó un dato central: solo el 66% del padrón nacional participó de las elecciones legislativas 2025, lo que representa la cifra más baja desde el retorno de la democracia. En total, más de 12 millones de argentinos se ausentaron de las urnas, confirmando una tendencia que se venía observando en los últimos años.
Ningún analista esperaba una participación récord. Los números siguieron el patrón de los diez distritos que desdoblaron sus elecciones provinciales entre abril y septiembre, donde los niveles de asistencia también habían sido bajos. El dato preocupa por la persistencia del retroceso en la concurrencia electoral, un fenómeno que ya lleva más de una década.
Durante la jornada, la Dirección Nacional Electoral (DINE) fue actualizando los cortes de participación: a las 12, el 23%; a las 15, el 41,7%; y a las 17, el 58,5%. El cierre con el 66% del padrón ratifica uno de los niveles más bajos desde 1983 y consolida la tendencia descendente que se viene registrando desde 2013.
Un fenómeno que ya se había anticipado
Según un estudio del Observatorio de Calidad Institucional (OCI) de la Universidad Austral, elaborado antes de los comicios por Marcelo Bermolén, la baja participación ya se perfilaba como un fenómeno generalizado. El informe —titulado “Proyección de participación y análisis del comportamiento de los oficialismos en elecciones de medio término”— analizó diez elecciones provinciales desdobladas durante 2025 y detectó un promedio de asistencia del 59,37%, con distritos como Chaco, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, donde uno de cada dos votantes habilitados no concurrió a las urnas.
“La desconfianza, la apatía y la rebeldía frente a las fuerzas políticas tradicionales se expresan hoy también en las urnas vacías”, había señalado Bermolén, al anticipar que la participación nacional podía ubicarse entre 65% y 69%. La cifra final del 66% confirma esa proyección y refleja una caída de más de cuatro puntos respecto a las presidenciales de 2023, cuando votó el 77,67% del padrón, y una disminución de casi cinco puntos frente a las legislativas de 2021 (71,8%).
La provincia de Buenos Aires, en línea con la tendencia nacional
La provincia de Buenos Aires, el distrito con mayor cantidad de votantes del país, también mostró niveles bajos de participación. En sus elecciones legislativas previas, la asistencia fue del 65%, sobre un padrón de más de 14,3 millones de votantes, muy por debajo del promedio histórico bonaerense que se ubica en 79,01% para elecciones ejecutivas y 77,46% para legislativas.
La elección de este año refuerza ese diagnóstico y marca un nuevo piso histórico de participación en el principal distrito electoral. Con una asistencia que apenas supera los dos tercios del padrón, la democracia argentina atraviesa uno de sus momentos de menor involucramiento ciudadano, en un contexto de creciente desafección y desconfianza hacia la dirigencia política.
Un descenso sostenido desde 1987
El descenso de la participación electoral no es nuevo. Después del pico legislativo de 1987 (84,74%), la participación comenzó a caer elección tras elección, con pocas excepciones. Los últimos repuntes se registraron en 2017 (77,61%) y 2021 (71,83%), pero la tendencia general continúa en baja.
Los comicios de 2025 confirman un proceso sostenido de desencanto y alejamiento ciudadano de las urnas, que plantea un desafío central para el sistema político argentino de cara a los próximos años.

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