
La vicepresidenta denunció a aliados de Milei por amenazas y hostigamiento. Las causas recayeron en Comodoro Py. Aparecen viejas fotos que revelan vínculos incómodos con sus ahora acusados.
La interna dentro del gobierno de La Libertad Avanza alcanzó un nuevo nivel de tensión: Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación, denunció en Comodoro Py a dos figuras clave del entorno presidencial: el biógrafo de Javier Milei, Nicolás Márquez, y la diputada nacional Lilia Lemoine. Los acusa de amenazas contra el orden constitucional, hostigamiento digital y una campaña para forzar su renuncia al cargo.
Las denuncias ingresaron en la noche del lunes y quedaron radicadas en los juzgados que ocupa Sebastián Casanello. Según Villarruel, el hostigamiento está directamente ligado a su función como titular del Senado y representa una amenaza al sistema republicano.
Además de Márquez y Lemoine, también fueron denunciados tuiteros del ecosistema digital mileísta como “El Pubertario” y “El Trumpista”, este último ya denunciado por haber llamado a armar milicias populares para cerrar el Congreso.
Uno de los blancos de Villarruel es Francisco Javier García Negre, director de La Derecha Diario, a quien acusa de difundir versiones sobre supuestas maniobras golpistas con apoyo de sectores militares y peronistas disidentes.
Viejos vínculos, nuevas fracturas
El conflicto toma otra dimensión al revelarse fotos del pasado que muestran a Villarruel y Márquez compartiendo cenas junto a figuras polémicas como José Alfredo Martínez de Hoz (hijo del ministro de Economía de la dictadura), Vicente Massot y Agustín Laje. Las imágenes, difundidas por Carlos Maslatón, exhiben la cercanía de quienes hoy libran una guerra judicial y política.
A principios de los 2000, Villarruel y Márquez compartieron militancia en agrupaciones como Memoria Completa, defensoras de represores de la dictadura, y estudiaron juntos en un centro ligado al Departamento de Defensa de EE.UU. Sin embargo, la relación se habría quebrado tiempo atrás.
Días antes de las denuncias, Márquez acusó públicamente a Villarruel de haber recibido dinero de Roberto Guillermo Bravo, señalado como uno de los fusiladores de la Masacre de Trelew.
Entre think tanks, traiciones y Comodoro Py
La denuncia judicial coincide con un evento de la Fundación Faro —que preside Laje— en el Yacht Club de Puerto Madero. Allí, Javier Milei destacó el rol de la organización y fue ovacionado por Lemoine, una de las denunciadas por Villarruel.
Sin mencionarlo directamente, la vicepresidenta desliza en su presentación la sospecha de que las campañas en su contra estarían financiadas con recursos estatales. En su denuncia sostiene que las expresiones en redes “constituyen una contumaz incitación al odio y a la violencia institucional”.
La causa contra García Negre será instruida por el fiscal Guillermo Marijuán; mientras que la que involucra a Márquez, Lemoine y los tuiteros recaerá en la fiscalía de Franco Picardi.
El conflicto interno entre la vicepresidenta y los leales al Presidente ya no se libra sólo en los pasillos del poder: ahora, la disputa se traslada a los tribunales federales.

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