Hantavirus en la Comarca Andina: claves para la prevención y cuidados en una zona endémica

En plena temporada de mayor riesgo, desde el área de Salud Ambiental del Hospital de El Hoyo insisten en medidas básicas para evitar contagios y remarcan la importancia del barbijo, la ventilación y el orden en el hogar.

El hantavirus vuelve a estar en agenda en la Comarca Andina, una región considerada zona endémica, donde la prevención es la principal herramienta para reducir riesgos. Desde el área de Salud Ambiental del Hospital de El Hoyo, el biólogo Fabián Argel explicó que las campañas informativas se sostienen durante todo el año.

“Desde el área de salud ambiental de provincia venimos indicando los modos de prevención todos los meses, en todas las épocas del año”, señaló Argel, al tiempo que remarcó que las condiciones climáticas actuales incrementan la presencia de roedores cerca de viviendas y establecimientos.

En ese sentido, explicó que el contexto favorece el acercamiento de estos animales a espacios habitados. “Las condiciones climáticas adversas hacen que los roedores se acerquen a los galpones, a la casa, a los establecimientos escolares”, indicó, y agregó que la falta de alimento natural también influye en ese comportamiento.

La recomendación principal es reforzar los cuidados en el hogar. “Lo importante es la prevención, y la prevención siempre empieza por los cuidados”, afirmó, haciendo foco en mantener viviendas herméticas y sin accesos para roedores.

Medidas en el hogar y tareas rurales

Entre las medidas concretas, se destaca la necesidad de sellar posibles ingresos. “Que tenga burletes en puertas, mosquiteros en ventanas, que no tenga orificios que faciliten el ingreso de los roedores”, detalló el especialista.

También hizo referencia a la importancia de intervenir en el entorno de la vivienda. “Tiene que ver con la poda de árboles o cualquier otro objeto que facilite el acceso a esos espacios a los roedores”, explicó.

En actividades rurales o de limpieza, el uso de protección es clave. “El barbijo es fundamental porque el virus va a entrar por las vías respiratorias”, sostuvo, y aclaró que el contagio por contacto directo es menos frecuente.

Además, recomendó procedimientos básicos al ingresar a espacios cerrados. “Ventilarlos 40 minutos, pasar un trapito con solución de lavandina al 10% y barbijo”, indicó.

Riesgos en actividades al aire libre

El riesgo también está presente en actividades habituales de la región, como la recolección de hongos o frutos silvestres. “La posibilidad siempre está y de hecho es una de las cuestiones que se hace hincapié siempre”, advirtió Argel.

Estas prácticas implican exposición directa a ambientes no controlados. “Uno camina al campo traviesa, está agachado, se acerca al fruto, lo mueve”, describió, señalando que muchas veces no se utilizan elementos de protección.

El especialista explicó que estas acciones pueden generar aerosoles contaminados. “Se levantan aerosoles, por lo tanto sí, son actividades de alto riesgo”, afirmó.

Por eso, insistió en medidas simples. “Guantes, barbijo, cuestiones básicas por lo menos para tener en cuenta”, remarcó, y agregó que no interfieren con la actividad.

Síntomas y protocolos sanitarios

En cuanto a los síntomas del hantavirus, señaló que pueden confundirse con otras enfermedades. “Son muy parecidos a una gripe fuerte”, indicó, mencionando dolores musculares, náuseas y tos seca.

Una diferencia importante es la ausencia de secreción nasal. “La única diferencia con la gripe es que por ahí no tenemos esa condición de mucosidad”, explicó.

Los equipos de salud aplican protocolos específicos ante casos sospechosos. “Se lo trata directamente como si fuese un caso de janta, aunque después se descarte o no”, sostuvo.

Además, destacó la dificultad para identificar el momento de contagio. “Puede ir de 4 días hasta 35 o 40 días después de exposición al virus”, detalló.

Transmisión y prevención como eje central

El hantavirus puede transmitirse de distintas maneras. “Se contagia de dos maneras: una ambiental, que es del roedor al humano, y el interhumano”, explicó Argel.

Sobre este último punto, aclaró que está comprobado en la región. “La única que está comprobada que puede generar contagio de persona a persona es la cepa Andes”, indicó.

Finalmente, el especialista volvió a poner el foco en la prevención. “No hay una vacuna contra el hantavirus, pero las cuestiones preventivas son bastante sencillas de llevar adelante”, afirmó. Y cerró con un mensaje claro: “No hay mucho secreto en eso, solamente las tenemos que respetar y tener presente”, concluyó.

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