Federico Larriera, secretario de la Asociación Gremial Médica del Chubut, cuestionó la posible apertura de sumarios contra los profesionales que expusieron las dificultades del hospital y advirtió sobre la falta de personal, el desgaste laboral y los problemas de equipamiento en los centros de salud de la región.

La Asociación Gremial Médica del Chubut (AGreMedCh) expresó su preocupación por el funcionamiento del sistema sanitario de la Comarca Andina y por el anuncio de actuaciones administrativas contra los profesionales del Hospital Rural de El Hoyo que hicieron públicas sus dificultades de trabajo. Federico Larriera, secretario de la entidad, sostuvo que los problemas planteados en ese establecimiento se repiten en otros hospitales de la zona.
En diálogo con este portal, Larriera cuestionó la respuesta de la Secretaría de Salud de Chubut luego de que su titular, Sergio Wisky, anunciara la posibilidad de iniciar sumarios administrativos a los dos profesionales que expusieron la situación del hospital. Según explicó, las dificultades ya habían sido planteadas ante las autoridades y eran conocidas por el área sanitaria.
“Nos quedamos muy preocupados por la forma en cómo lo manejó el tema la Secretaría de Salud”, afirmó Larriera. También señaló que Wisky se había reunido con los médicos aproximadamente un mes y medio antes de que el conflicto tomara estado público, una instancia en la que, según indicó, ya le habían transmitido sus inquietudes.
El dirigente gremial remarcó que la situación de El Hoyo no constituye un caso aislado. “El problema más crítico es la falta de personal médico que cubra los puestos de los hospitales rurales”, explicó. Agregó que la escasez de profesionales obliga a quienes están en funciones a cubrir guardias y prestar servicios en distintos establecimientos, lo que incrementa la carga laboral.
Falta de médicos y problemas de equipamiento en los hospitales rurales
Entre las dificultades mencionadas, Larriera enumeró las fallas en el equipamiento del Hospital Rural de El Hoyo. Indicó que el aparato de química del laboratorio había sido reparado en varias oportunidades y que el equipo de rayos también presentaba problemas. Según sostuvo, se trata de situaciones que venían siendo planteadas desde hacía tiempo y que no se limitan a ese establecimiento.
El secretario de AGreMedCh advirtió, además, sobre la presión asistencial que recae en el Hospital Zonal de Esquel, centro de referencia para 14 hospitales rurales. Según describió, la guardia externa debe responder a las derivaciones de esos establecimientos, a la demanda espontánea y a las consultas de pacientes que no encuentran respuesta en el sistema privado.
“Es una carga asistencial que ha ido creciendo muchísimo, sumado a una situación que hace que sea muy difícil trabajar en estas condiciones”, señaló. Para Larriera, la combinación de falta de recursos humanos, problemas de equipamiento y mayor demanda profundiza las dificultades de atención en toda la red sanitaria.

La renuncia de una médica de Cholila y el desgaste profesional
Durante la entrevista, Larriera también se refirió a la renuncia de una médica generalista del Hospital Rural de Cholila, quien, según relató, atribuyó su decisión a las condiciones de trabajo. El dirigente sostuvo que ese caso vuelve a poner en evidencia las dificultades para mantener equipos médicos estables en los hospitales rurales.
La entidad gremial trabaja, según explicó, en una herramienta para evaluar la prevalencia del síndrome de burnout entre los profesionales. Larriera describió este cuadro como una forma de estrés crónico que genera agotamiento y puede afectar tanto el desempeño médico como la seguridad de los pacientes.
El trabajo en un hospital rural, señaló, implica asumir múltiples responsabilidades con recursos limitados. Los médicos generalistas deben atender urgencias, partos y otras complicaciones, cubrir la demanda de guardia, realizar consultas programadas, controlar enfermedades crónicas y embarazos, efectuar visitas domiciliarias y, en muchos casos, cumplir funciones administrativas o de dirección.
Qué propone el gremio para mejorar la atención sanitaria
Larriera recordó que, al comienzo de la gestión provincial en 2024, se había planteado la necesidad de una ley de emergencia sanitaria que permitiera contratar al menos 60 médicos rurales y generalistas. Según indicó, esa iniciativa no se concretó y la falta de profesionales continúa siendo uno de los principales problemas del sistema.
Respecto de los compromisos anunciados para el Hospital de El Hoyo, el dirigente sostuvo que será necesario comprobar su cumplimiento, especialmente en lo referido a la cobertura de guardias. Diferenció la posibilidad de pedir horas adicionales a médicos que ya cumplen su jornada de la necesidad de contar con profesionales disponibles de manera permanente. “El principal problema es la falta de recursos humanos”, insistió.
El secretario de AGreMedCh consideró que cambiar la categoría del Hospital Rural de El Hoyo no resolvería por sí solo las dificultades de equipamiento, salarios y contratación de personal. En cambio, planteó la necesidad de reorganizar el sistema de derivaciones, revisar la distribución de los presupuestos y garantizar los recursos necesarios. También propuso evaluar la creación de un hospital subzonal entre El Bolsón y Esquel, sobre la Ruta 40, que permita recibir derivaciones y evitar traslados de 150 a 200 kilómetros hasta el hospital zonal.
Finalmente, Larriera sostuvo que la planificación sanitaria debe contemplar el crecimiento demográfico de la Comarca Andina y proyectarse para los próximos diez años. La asociación reiteró su preocupación por las condiciones de trabajo de los profesionales y por las medidas administrativas anunciadas tras la exposición pública de los problemas. En ese marco, el gremio insistió en que la respuesta requiere inversión, más personal y una reorganización del sistema sanitario, y no solamente cambios administrativos en un hospital.

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