
El proceso judicial comenzó en San Isidro con fuertes acusaciones del Ministerio Público y respuestas de los imputados, en un caso que busca determinar responsabilidades en la muerte del exfutbolista.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó en los tribunales de San Isidro con la presentación de los lineamientos de la acusación y la defensa. El fiscal Patricio Ferrari calificó a los imputados como “grupo de improvisados”, en referencia a los siete acusados por su presunta responsabilidad en el fallecimiento ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Durante la audiencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7, presidido por Alberto Gaig, el fiscal sostuvo: “Tenemos una necesidad imperiosa: nosotros y la sociedad en su conjunto queremos que haya verdad. El derecho a la verdad es un derecho humano”, según expresó en su exposición.
Ferrari aseguró que la acusación se construyó durante más de cinco años y que se sostendrá en prueba testimonial, evidencia tecnológica y elementos médicos. Además, afirmó que los jueces conocerán a “un grupo de improvisados, que son los imputados, encabezados por Luque”, en referencia al neurocirujano Leopoldo Luque.
El fiscal también sostuvo que los acusados incumplieron sus deberes y afirmó: “Maradona fue abandonado a su suerte, condenado a la muerte”, y agregó que la internación domiciliaria fue “sin precedentes, cruel y lapidaria, desprovista de todo”.

La acusación: abandono y falta de atención
En su exposición, Ferrari aseguró que “los imputados no hicieron nada para evitar que Maradona muriera” y planteó que el exfutbolista “comenzó a morir 12 horas antes de su verdadera muerte”. Según indicó, un traslado a una clínica podría haber cambiado el desenlace.
El fiscal también habló de “silencio letal” e “indiferencia criminal”, mientras que su colega Cosme Iribarren detalló las acciones atribuidas a cada imputado durante la audiencia.
En ese contexto, Ferrari utilizó una hoja en blanco como representación de lo que, según la acusación, fue la falta de acciones por parte del equipo médico que estaba a cargo del cuidado de Maradona.
Tras la exposición del Ministerio Público, tomó la palabra el abogado Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna, quien afirmó: “Diego fue asesinado”.
La querella sostiene que hubo responsabilidad directa
Burlando planteó que detrás del hecho hubo una organización y sostuvo que “alguien que hoy todavía está entre las sombras convocó a un grupo de profesionales”. Además, calificó las conductas como “acciones demenciales”.
El abogado también expresó: “No fueron meras negligencias. Señores jueces, le van a hacer creer que la culpa fue del paciente, que la culpa fue de Maradona”, y agregó que los imputados “empujaron su vida a la muerte”.
En la misma línea, el letrado Félix Linfante sostuvo que “Maradona no estaba condenado a morir” y que existió una inacción deliberada de quienes tenían la responsabilidad de asistirlo.
Según la querella, el caso representa “la crónica de un crimen que pretendía quedar impune”, en referencia al proceso que ahora se desarrolla en los tribunales bonaerenses.
Las defensas rechazaron las acusaciones
Por parte de las defensas, el abogado Roberto Rallin, representante de Luque, afirmó: “Este juicio es un juicio injusto. Es injusto que esté sentado en el banquillo de los acusados el doctor Luque”.
En su exposición, agregó: “Queremos un juicio justo, que resista a las presiones mediáticas. Si Diego estuviese vivo pediría que no condenen a Luque”, y concluyó: “Luque es un hombre bueno que tiene que ser absuelto”.
Por su parte, el abogado Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, sostuvo: “La defensa va a probar que, lamentablemente, el óbito del señor Maradona tiene que ver con un deterioro progresivo de su salud”.
También el defensor del psicólogo Carlos Díaz, Diego Olmedo, afirmó: “Vamos a demostrar a lo largo de este juicio que Díaz hizo todo lo posible para que Maradona tenga una vida mejor”.
Tensión en la audiencia y definiciones del tribunal
Durante la jornada también se registró un cruce entre el fiscal Ferrari, el abogado Francisco Onetto y el tribunal por la organización de las audiencias.
El juez Gaig resolvió que las partes deberán informar con al menos 24 horas de anticipación los testigos que serán convocados en cada jornada, tras un cuarto intermedio.
El proceso continuará con la presentación de pruebas y testigos en un juicio que busca determinar responsabilidades en torno a la muerte de Maradona y que mantiene la atención pública desde su inicio.

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