Inflación de enero: el IPC marcó 2,9% y volvió a ubicarse por encima de lo esperado

Tras la salida de Marco Lavagna y las dudas sobre la credibilidad del Indec, el índice de precios al consumidor mostró una nueva aceleración en el inicio del año.

Arrancando el año con un dato que volvió a encender el debate económico, el Indec informó este martes que la inflación de enero fue del 2,9%. El número se conoció tras la salida de Marco Lavagna y en medio de la decisión del Gobierno de frenar la publicación de un índice de precios actualizado, un contexto que reactivó los cuestionamientos sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales y el rumbo del proceso de desinflación, una de las principales banderas del oficialismo.

El primer registro del año se ubicó por encima de lo que esperaba el mercado y mostró una aceleración frente al 2,8% de diciembre, lo que implicó la quinta suba consecutiva. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central había proyectado una inflación del 2,4% para enero.

El comportamiento de los precios estuvo influido por factores estacionales. En particular, los precios de las verduras registraron incrementos relevantes y empujaron el nivel general.

En ese segmento, los valores mostraron un aumento del 5,7%, con impacto directo en el rubro Alimentos y bebidas, que fue el capítulo con mayor suba mensual.

Alimentos y estacionales explicaron gran parte del aumento

El informe oficial indicó que Alimentos y bebidas tuvo un incremento del 4,7%, convirtiéndose en el principal motor de la inflación de enero. A ese desempeño se sumó el rubro Restaurantes y Hoteles, que registró una suba del 4,1%.

En contraste, el capítulo Prendas de vestir y calzado mostró una variación negativa, con una deflación del 0,5%, lo que moderó parcialmente el índice general del mes.

Por su parte, la inflación núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, se ubicó en 2,6%. Este dato representó una desaceleración de cuatro décimas respecto de diciembre.

Señales mixtas en el arranque del año

El dato de enero dejó una combinación de señales. Por un lado, la aceleración del índice general volvió a ubicar la inflación por encima de las previsiones privadas. Por otro, la desaceleración de la inflación núcleo mostró un comportamiento distinto al de los precios estacionales.

La publicación del IPC se dio además en un escenario político y técnico atravesado por la decisión oficial de frenar la difusión de un índice actualizado, una medida que derivó en la salida de Lavagna y reabrió el debate sobre el rol del Indec.

Con este resultado, el inicio de 2026 quedó marcado por una inflación mayor a la esperada y por un contexto de discusión sobre las estadísticas públicas, mientras el Gobierno sostiene la desinflación como uno de los ejes centrales de su política económica.

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