
La refugiera del cerro Lindo habló sobre la llegada de la nieve, el cambio de temperatura y cómo impacta en la montaña y en la temporada de visitas.
La llegada de la nieve en pleno verano en el Cerro Lindo, en la cordillera de Río Negro, marcó un quiebre después de semanas de altas temperaturas. Desde el refugio, Quem Quem compartió su mirada sobre este cambio climático repentino y cómo se vive en altura. “Contenta por este cambio de temperatura que hubo después de todo este verano fogoso que tuvimos”, expresó la refugiera del Cerro Lindo.
Según explicó, las nevadas estivales no son un fenómeno excepcional en la zona. “Si bien la nieve no es algo raro, suelen haber nevadas en verano. Lo más normal que tenemos es tener un clima de montaña”, señaló, y aclaró que incluso en verano es habitual el frío y la precipitación en forma de nieve en sectores altos.
En ese sentido, recordó que históricamente enero solía traer nevadas importantes. “Siempre tuvimos nevadas en verano, en los primeros días de enero, en las dos primeras semanas de enero, hemos tenido nevadas contundentes”, afirmó, aunque reconoció que en los últimos años ese patrón se fue corriendo en el tiempo por períodos de sequía y veranos con temperaturas elevadas.
“Hace ya varios años se fueron aplazando y ha entrado este círculo de sequía, de veranos calientes”, explicó, y agregó que este episodio genera un alivio visible en el entorno. “Llegó al fin, todo se vé más rejuvenecido. Los colores toman su color vivo, las lengas, el agua, las cumbres ya pintaron de nieve, los ríos y las cascadas tomaron su cauce”.
Cómo fue la nevada y qué se espera
La precipitación se presentó de manera variable a lo largo del día. “A la mañana nevó copioso, alcanzó a juntarse muy poco, unos centímetros, pero después vino como un diluvio de agua-nieve”, relató Quem Quem, y detalló que también se registró granizo en algunos momentos.
Respecto a las condiciones posteriores, explicó que el fenómeno podría continuar. “Irá bajando el nivel de enfriamiento, la isoterma va a ir subiendo, por ende va a estar bajando también la nieve hacia sectores más bajos, o sea, va a seguir nevando”, indicó. Según precisó, hacia la noche la isoterma podría ubicarse en torno a los 1.300 metros, lo que permitiría nuevas acumulaciones.
“Cuanto más baja la cota de enfriamiento, más se acumula arriba”, resumió, al describir el comportamiento típico de la nieve en la montaña.
La historia del refugio y la temporada
El refugio del Cerro Lindo tiene una historia familiar extensa. “Mi familia hace 43 años que está acá, antes estaba mi papá, y yo ya hace 10 años que me estoy haciendo cargo del refugio en términos generales de organización y gestión”, contó.
En cuanto a la temporada, explicó que el movimiento fue irregular. “La temporada de lo que fue montaña fue bastante rara después de lo del incendio”, dijo, y vinculó la baja afluencia al impacto de los incendios en la región. “Hubo mucha información y la gente cambió sus planes. Hubo mucho miedo, entonces el turismo de montaña este año estuvo bastante bajo”.
Aun así, el refugio continuó recibiendo visitantes. “No somos un refugio que recibe mucha gente, pero así todo hemos recibido gente, poca pero constante”, afirmó, y consideró que el cambio de clima puede modificar ese escenario.
Recomendaciones para subir al Cerro Lindo
Para quienes evalúan subir, Quem Quem destacó que ya no es necesario esperar calor extremo. “Con tanto calor que hemos pasado y tanta alerta de incendios, la gente ya se tira a caminar con fresquito”, señaló, aunque remarcó la importancia de prestar atención al viento en la zona cordillerana.
“Cuando hay alerta de viento siempre es preferible evitar ese día, más que nada por las caídas de árboles”, advirtió. En cambio, relativizó el impacto de la lluvia. “La lluvia, más que mojarte, la lluvia no te va a hacer. Llegás al refugio, te esperamos con algo calentito”, aseguró.
La caminata hasta el refugio demanda entre 5 y 6 horas, con 10 kilómetros de recorrido y unos 1.400 metros de desnivel positivo. “Saliendo temprano por la mañana, tenés todo el día para caminar y llegás después del mediodía”, explicó.
En cuanto al equipo, recomendó calzado de trekking, abrigo, mochila cómoda, bolsa de dormir y avisar previamente la salida. “El refugio siempre va a estar abierto para refugiarse”, concluyó, e invitó a volver a la montaña como forma de desconexión.

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