
Los detenidos denunciaron el retiro de ropa, elementos de higiene y parlantes tras una requisa. La Justicia ordenó la devolución de los objetos y pidió limitar el uso de la música a volúmenes razonables.
Un grupo de 28 internos del Instituto Penitenciario Provincial (IPP) presentó un habeas corpus luego de una requisa realizada el pasado 17 de mayo, en la que personal penitenciario retiró elementos personales de las celdas. Según explicó el defensor público Sergio Rey, durante el operativo se secuestraron objetos permitidos como ropa de abrigo, equipos de música y artículos de higiene.
Rey argumentó que no se trató de errores de procedimiento, sino de acciones excesivas por parte del personal del penal. En sus palabras, “no hubo errores sino excesos”, en relación al accionar de los agentes durante la requisa.
La audiencia correspondiente se llevó a cabo el jueves y estuvo presidida por el juez Gustavo Castro, de la ciudad de Trelew. En esa instancia, el jefe del IPP, Elvio Terán, justificó el procedimiento afirmando que los internos implicados habían agredido previamente a personal policial con “puñetazos y palos de secador”.
Terán detalló que la intervención fue motivada por ese incidente y que las cámaras de seguridad del penal registraron todo lo ocurrido. Además, indicó que se revisaron las celdas con el objetivo de detectar objetos ocultos y realizar un recuento de los detenidos.
Reclamo de los internos y condiciones de detención
Durante la misma audiencia, el jefe penitenciario también se refirió al retiro de los parlantes de las celdas. Argumentó que “la música a volumen alto puede ocultar otras actividades no permitidas de los presos.
Uno de los internos actuó como vocero del grupo y denunció que fueron dejados “con lo puesto”, luego del operativo. También señaló que la mayoría de los internos afectados por la requisa son oriundos de otras localidades de la provincia de Chubut.
El mismo vocero relató que durante el operativo fueron obligados a permanecer “tres horas tirados en el piso” y calificó el accionar como “violento y agresivo”.
En señal de protesta, los internos iniciaron una huelga de hambre tras lo sucedido, medida que acompañaron con la presentación del habeas corpus colectivo ante la Justicia.
Resolución judicial y medidas ordenadas
El juez Gustavo Castro resolvió hacer lugar al habeas corpus y ordenó al comisario Elvio Terán que devuelva los objetos secuestrados a los internos del pabellón involucrado. La restitución de las pertenencias debía realizarse antes del mediodía del viernes 23 de mayo.
Asimismo, el magistrado solicitó que los parlantes que se encuentran en poder de los internos sean utilizados “a un volumen y en horarios razonables”, con el fin de evitar nuevos conflictos dentro del penal.
La medida judicial busca restablecer parcialmente la situación previa a la requisa, sin desconocer los motivos esgrimidos por el servicio penitenciario respecto del operativo.
Hasta el momento no se informó si se iniciará alguna investigación interna por el accionar del personal ni si se evaluará la situación disciplinaria de los internos involucrados en la agresión al personal.

Contexto y próximas instancias
El caso genera atención por tratarse de un reclamo colectivo y por la intervención directa de la Justicia en el control de las condiciones de detención. La situación también pone en discusión los límites de las requisas y los derechos de los internos dentro del sistema penitenciario.
No se descarta que se presenten nuevos recursos judiciales si se detectan incumplimientos en la ejecución de lo ordenado por el juez Castro.
Por el momento, el IPP de Chubut deberá cumplir con la devolución de los objetos requisados, bajo observación judicial. La situación interna en el pabellón afectado continúa siendo monitoreada por las autoridades del penal.

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