
Mandos medios del organismo alertan por el impacto en la industria, la salud y el sistema científico
La situación del INTI sumó un nuevo foco de conflicto tras el anuncio de un plan de despidos masivos que alcanzaría a más de 700 trabajadores. Directivos y mandos medios del organismo advirtieron que la medida podría derivar en una crisis estructural.
El planteo surgió luego de que el presidente del instituto, Miguel Romero, confirmara que el Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado solicitó una nueva estructura con recortes en la planta. La cartera está a cargo de Federico Sturzenegger.
Desde el organismo, subgerentes, directores y jefes de Departamento difundieron un comunicado conjunto en el que expresaron su postura frente a la situación. “rechazo categórico a cualquier medida que implique despidos, desvinculaciones, pases a disponibilidad o una reestructuración que comprometa las capacidades sustantivas del organismo”, señalaron los mandos medios del INTI.
En ese mismo documento, advirtieron que, de concretarse los cambios, el instituto enfrentará “una situación de inviabilidad técnica, ética y operativa para el ejercicio de sus funciones”, indicaron los representantes jerárquicos del organismo.
Impacto en el sistema productivo y tecnológico
Los directivos remarcaron que el INTI cumple un rol central en el sistema científico y productivo, con eje en el desarrollo de tecnología aplicada a la industria.
En ese sentido, sostuvieron que el organismo no puede ser reducido sin afectar su funcionamiento. “el INTI no es una estructura burocrática, sino un organismo de ciencia y técnica cuya columna vertebral es su capital humano especializado”, expresaron en el comunicado.
También señalaron que una reducción de personal implicaría la pérdida de capacidades en áreas clave. “Reducir salvajemente la planta operativa no constituye una ‘optimización’, sino la eliminación de capacidades críticas en metrología, certificación y asistencia tecnológica”, indicaron.
Según explicaron, sin esos recursos humanos, la infraestructura existente pierde sentido operativo, lo que impacta en la capacidad del Estado para sostener estándares tecnológicos.
Riesgos en control, industria y salud
Otro de los puntos señalados en el documento es la imposibilidad de garantizar el cumplimiento de normativas y compromisos internacionales. “resulta técnicamente imposible asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes y los compromisos internacionales contraídos por el Instituto”, afirmaron.
Además, vincularon el ajuste con efectos directos sobre la industria nacional. “La desvinculación masiva de personal capacitado rompe los puentes de transferencia tecnológica construidos durante décadas”, sostuvieron.
El comunicado también advierte sobre consecuencias en materia de salud pública. “se ven afectadas la evaluación de contaminantes en materiales en contacto con alimentos, la verificación de la seguridad de productos de uso masivo, y la validación de equipos críticos, incluidos los médicos”, detallaron.
En ese marco, alertaron que la reducción de capacidades incrementa riesgos y limita las tareas de prevención en áreas sensibles.
Advertencias y posicionamiento institucional
Los mandos medios también plantearon una posición sobre su rol dentro del organismo frente a este escenario. “consideramos que nuestra permanencia en los cargos de gestión carece de sentido institucional y moral”, indicaron.
Finalmente, el documento sintetiza el alcance del conflicto y sus posibles consecuencias. “ratificamos que la defensa del INTI es la defensa del desarrollo productivo argentino”, concluyeron.
En ese cierre, también dejaron una advertencia sobre responsabilidades. “cualquier escenario que derive en la paralización de servicios estratégicos o en la pérdida del patrimonio científico-tecnológico nacional será de exclusiva responsabilidad de las autoridades que impulsen estas medidas”, expresaron desde el INTI.

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