
La familia impulsa un nuevo rastrillaje en la zona rural tras más de dos semanas sin resultados.
A 16 días de la desaparición de Pedro Kreder y Juana Morales, quienes salieron de Comodoro Rivadavia rumbo a Camarones, la búsqueda continúa sin resultados. Este lunes se impulsó una nueva estrategia: sumar caballos criollos para recorrer en detalle la zona rural donde se perdió su rastro.
La familia gestionó personalmente los animales y aún enfrenta dificultades para trasladarlos al lugar de los rastrillajes. Por el momento, contarán con siete caballos y evalúan incorporar más según la disponibilidad.
El objetivo es reforzar el trabajo en terreno, ya que el área presenta complejidad y limita la visibilidad de posibles pistas. Los caballos permitirán un recorrido más detallado en comparación con drones o helicópteros.
La Policía Montada de Chubut no dispone de medios para trasladar los animales, por lo que se busca colaboración de vecinos y rescatistas para garantizar la movilidad de los caballos hasta la zona de búsqueda.
Rastrillaje y recursos en terreno
Un rescatista llegó desde Neuquén para colaborar con el operativo y ya comenzó a recorrer la zona. Además de los caballos, la familia estudia el uso de drones subterráneos capaces de captar imágenes o señales que no se perciben a simple vista.
El uso de helicópteros no se descarta, aunque los vuelos previos no pudieron mantenerse de forma permanente por los costos que implican. También se había anunciado la colaboración del Ejército, pero los aportes no se concretaron.
Pedro Kreder y Juana Morales fueron vistos por última vez el 11 de octubre. Se halló su camioneta días después en un área inhóspita a unos 70 kilómetros de Caleta Córdova, sin señales que aporten a su paradero.
El vehículo fue registrado por última vez cerca de las 9:50 en el barrio Caleta Córdova. Desde entonces, los operativos de búsqueda avanzan con distintos recursos, incluidos los nuevos caballos criollos.
Esperanza y seguimiento de la familia
Pese al tiempo transcurrido, la familia mantiene la expectativa de encontrar pistas sobre el paradero de los jubilados. La búsqueda sigue activa y se ajusta diariamente según los hallazgos y condiciones del terreno.
Se mantiene la hipótesis de que la pareja podría haber caído en un sumidero, aunque los rastrillajes buscan todas las posibilidades. La familia considera que Pedro no habría arriesgado su vida ni la de Juana manejando la camioneta hasta la zona donde fue encontrada.
La incorporación de caballos criollos busca aprovechar la ventaja de recorrer espacios rurales con más detalle y acceder a sectores inaccesibles para vehículos o tecnología aérea.
La búsqueda continuará en los próximos días, con la participación de rescatistas, familiares y colaboradores voluntarios que ayudan a trasladar los caballos y mantener los rastrillajes activos.

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