
La carne vacuna importada desde Brasil ya se ofrece en supermercados y mayoristas de El Bolsón a precios más bajos que los cortes locales .
En algunos supermercados y mayoristas de El Bolsón ya se puede ver carne vacuna proveniente de Brasil en las heladeras, señalizada con carteles de oferta. Se trata de un producto que ha generado debate en las últimas semanas y que finalmente llegó a la región como parte de una estrategia comercial para contener precios y sostener el consumo.
Actualmente, Argentina está importando carne brasileña como medida para enfrentar la caída en la demanda interna y frenar el impacto de la inflación en la mesa familiar.
La implementación de esta medida ya se concreta en supermercados de la Patagonia, aunque podría extenderse al resto del país. La decisión responde a una tendencia de caída en las ventas de carne vacuna que preocupa a los sectores vinculados a la producción y la comercialización.
“Durante el mes de abril, la caída en las ventas de carne vacuna superó el 30% a nivel regional en el corredor económico de cámaras que va de Regina a Plottier, incluyendo Neuquén”, señaló José Luis Bunter, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Cipolletti y vicepresidente primero de la Federación de Entidades Empresarias de Río Negro (Feern).
Cambios en el mostrador y en la parrilla
Con este nuevo escenario, los carniceros de la región adaptan sus ofertas. Los cortes como paleta con hueso cortada en tiras, falda y tapa de asado volvieron a tener protagonismo en la parrilla de muchas familias, desplazando al asado con hueso tradicional.
La llegada de carne importada desde Brasil reconfigura el mercado interno, al tiempo que genera preocupación en algunos sectores productivos y alivio en otros vinculados al comercio y la demanda popular.

Un recurso para frenar la baja del consumo
La estrategia de importar carne busca frenar el retroceso del consumo interno, que se ha venido acentuando en los últimos meses. Las góndolas reflejan ese cambio, con productos brasileños presentados como opciones económicas frente a los cortes argentinos.
Aunque no hay una confirmación oficial sobre la extensión nacional de esta política, el hecho de que la Patagonia ya la haya adoptado marca un precedente en el manejo del abastecimiento de carne.
El consumo de carne vacuna, históricamente alto en el país, enfrenta una etapa de cambios marcados por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, lo que obliga tanto al Estado como al sector privado a buscar soluciones alternativas.
Por ahora, la carne brasileña llegó para quedarse en algunos puntos de venta de El Bolsón y la región, y su impacto en el mercado local ya comienza a notarse.

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