
El sindicato de docentes de El Bolsón cerró un año marcado por incendios, problemas de infraestructura y dificultades con la obra social. Su secretario general, Aníbal Fernández, anticipó que el próximo ciclo estará atravesado por conflictos gremiales y reformas educativas.
El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UNTER) en El Bolsón, Aníbal Fernández, realizó un balance del año y señaló las principales problemáticas que atraviesa el sector docente. “Estamos cerrando un año, un año que sabemos fue muy, muy, muy difícil. Arrancó con los incendios que fue un golpe muy fuerte para toda la localidad”, expresó en diálogo con FM 105.5 de la Cordillera.
Fernández destacó el rol de la docencia durante las emergencias: “Desde el primer día abrieron las escuelas, estuvieron colaborando, ayudando a algunas y algunos como brigadistas, otros simplemente armando viandas o atendiendo a la gente que luchaba contra el incendio”. Además, agradeció las donaciones recibidas a través de campañas nacionales que ayudaron a mitigar la situación.
El dirigente sindical remarcó que el año estuvo atravesado por problemas económicos y laborales. “Llegamos a un fin de año realmente con mucho cansancio… seguimos con serios problemas de infraestructura, problemas edificios muy fuertes”, indicó. También cuestionó el funcionamiento de la obra social IPROSS, que cortó servicios en Bariloche y dejó a trabajadores sin cobertura.
“Cada trabajadora, trabajador del Estado aporta el 4% de su salario para la obra social y nuestras jubiladas y jubilados aportan el 7%… entonces uno se pregunta dónde van todos esos recursos”, señaló Fernández, apuntando contra la falta de respuestas del gobierno provincial.
Salarios y endeudamiento
El secretario general de UNTER advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo: “Estamos terminando un año con un salario deficitario a la baja que cada vez compra menos cosas”. Según explicó, la inflación continúa afectando a las familias docentes, que recurren al endeudamiento para cubrir necesidades básicas.
“Todas las familias están endeudadas, deudas que en general contraen incluso para comprar comida… llegando a puntos muy extremos donde hay trabajadoras y trabajadores que cuando reciben su salario reciben una ínfima parte o incluso cero”, afirmó.
Fernández también cuestionó al sistema financiero: “El Banco Patagonia te presta pero después te mata para sacártela”, dijo en referencia a los créditos que terminan absorbiendo gran parte de los ingresos de los trabajadores estatales.
En cuanto a infraestructura escolar, mencionó casos críticos como el Centro de Educación Técnica nº 35 de El Manso, que aún espera aulas nuevas, y la secundaria de Ñorquinco, que funciona en un viejo edificio del correo. “Muchas escuelas se caen a pedazos, que no hay un plan de infraestructura, que lo que hay siempre son promesas”, resumió.
Proyecciones para 2026
Respecto al año próximo, Fernández anticipó un escenario de conflicto: “Yo creo que va a ser un año de mucho confín, porque la situación que ya tenemos a día de hoy… nos preocupa y mucho el proyecto que tienen de ley de educación, que nos empuja nuevamente al siglo XIX”.
El dirigente advirtió que las reformas laborales, previsionales e impositivas impulsadas por el Gobierno Nacional impactarán en el sector docente. “Seguramente estaremos mucho en la calle, porque no vamos a dejar de decir lo que pensamos y no vamos a dejar de luchar por aquellas cosas que creemos”, sostuvo.
En el plano provincial, recordó que Río Negro cuenta con una de las leyes de educación más avanzadas del país, pero que no se cumple en su totalidad. “Tenemos una ley que realmente da gusto leerla y da pena ver cómo en buena medida no se cumple”, señaló.
Auditorías médicas y nueva sede
Fernández también se refirió al sistema de auditoría médica implementado para las licencias de los docentes. “La auditoría médica es una empresa privada… que decide muchas veces de manera incomprensible si merecemos o no merecemos esa licencia”, explicó. Según denunció, el mecanismo está pensado para reducir licencias y genera situaciones de vulnerabilidad entre los trabajadores.
“Hemos tenido licencias rebotadas de compañeros y compañeras que estaban internados en una clínica o en un hospital… son bastantes sinvergüenzas, los llamé médicos sicarios de la salud”, afirmó. El gremio reclama que las auditorías se realicen con profesionales locales y atención directa en hospitales.
En contraste, destacó un avance positivo: la construcción de la nueva sede de UNTER en El Bolsón. “Somos la única seccional de las 18 que no tiene una sede propia… este año se empezó la construcción y esperamos que para abril, mayo del año que viene ya podamos contar con esas instalaciones”, informó.
El proyecto, financiado por la conducción central del sindicato, busca dotar a la seccional de un espacio adecuado para reuniones y actividades gremiales. “Es una noticia de cierre que está buena porque insisto está avanzando, se va a concretar y para la docencia del Bolsón esto va a ser importante”, concluyó.
Cierre del año
Fernández dejó un mensaje a la comunidad educativa: “Pedido a los compañeros y a las compañeras que hagan este último esfuerzo de terminar este ciclo lectivo lo mejor posible”.
Finalmente, expresó un deseo compartido: “Esperar que realmente nuestros gobiernos empiecen a tomar un poco más de sensibilidad sobre lo que está sucediendo y podamos construir algo un poco mejor para el país”.
Con esa esperanza, el sindicato docente de El Bolsón se prepara para un 2026 que, según anticipa su conducción, estará marcado por la conflictividad gremial y la defensa de la educación pública.

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