
El proyecto Mailen, Productos Regionales, fue seleccionado entre 400 propuestas de toda la provincia en el concurso impulsado por Banco Patagonia y la Fundación Nobleza Obliga. Cuatro mujeres del Movimiento de Trabajadores Excluidos elaboran dulces artesanales con frutas de la región y buscan consolidar su cooperativa.
En el barrio Almafuerte, en Loma del Medio, funciona Mailen, Productos Regionales, un emprendimiento dedicado a la elaboración de dulces artesanales con identidad local. El proyecto fue uno de los 20 seleccionados en Río Negro dentro del concurso anual que organiza Banco Patagonia junto a la Fundación Nobleza Obliga, entre más de 400 propuestas presentadas.
Paola Oyarzo, una de las integrantes, explicó que el grupo está conformado por cuatro mujeres que forman parte del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). “Nuestro proyecto surge de la necesidad de organizarnos y de generar trabajo para nosotras en el lugar que habitamos. Entonces nos proyectamos, nos organizamos para hacer dulces artesanales con frutas de acá de la región”, señaló.
Desde 2017 vienen sosteniendo la iniciativa, que creció hasta lograr la construcción de su propia sala de elaboración. “Después de mucho trabajo y mucho esfuerzo llegamos a construir nuestra sala, lo que para nosotras es un gran orgullo y estamos muy contentas. Ahora estamos en una etapa en la que estamos creciendo mucho también y necesitamos apoyo”, añadió Oyarzo.
Construcción natural y cooperativismo
El espacio fue levantado colectivamente por las mismas integrantes y con materiales sustentables. “Acá lo hicimos con construcción natural, con arcilla y barro, con nuestras propias manos, así que eso para nosotras también es un orgullo muy grande. Nuestras casas también son de esa materialidad y nos parece algo muy bueno fomentar este tipo de construcciones”, contó Oyarzo.
El proyecto avanza en el proceso de formalizarse como una cooperativa de trabajo. “El origen de esto es construir una cooperativa, que pueda ser fuente de laburo también para otros vecinos y vecinas de la organización. Está todo pensado para que los productos puedan ser vendidos a donde sea”, explicó.
Desde su inicio, Mailen se propuso generar empleo local y fortalecer las redes comunitarias. “Nos organizamos con otros compañeros y compañeras que nos ayudaron a levantar este lugar”, destacó Oyarzo.

Reconocimiento provincial y etapa de difusión
Otra de las integrantes, Irina Del Agua, contó cómo llegaron al concurso. “Nos llamó la atención la propuesta y nos anotamos. Ahora somos semifinalistas, estamos en la etapa de difusión del emprendimiento en conjunto con los otros, en un catálogo virtual”, explicó.
El certamen, además del reconocimiento, brinda capacitaciones y herramientas a los emprendimientos seleccionados. “El concurso propone eso: capacitaciones en herramientas nuevas hacia los emprendimientos, porque la idea es fomentar y que crezcan los proyectos de la provincia. Muy buenas las herramientas que proponen”, señaló Del Agua.
Durante la etapa de votación, recibieron gran apoyo de la comunidad. “Mucha gente nos votó, nos apoyó, nos hacían comentarios muy alentadores. Estuvo bueno, juntamos muchos votos y estamos recontentas porque recibimos mucho apoyo”, sostuvo.
Sabores de la región y proyección futura
Entre los productos que elaboran, los más elegidos por el público son los dulces de rosa mosqueta y frambuesa, aunque también producen de frutilla, arándanos y saúco. “Todo lo que propone la zona se aprovecha. Tenemos una máquina despulpadora en la minifábrica y eso nos facilita aprovechar cualquier fruta”, explicó Oyarzo.
Más allá del reconocimiento del público, el jurado del concurso también evalúa el impacto social y comunitario del proyecto. “El voto de la gente era un punto dentro de un jurado que evalúa el impacto, la historia y un montón de cuestiones”, precisó Del Agua.

Mujeres trabajadoras
Mailen no es una dulcería más: detrás hay una construcción colectiva, social y simbólica. “Desde que nace, es una necesidad de trabajo, de poder trabajar en colectivo con otras mujeres, en ambientes de respeto y poder proyectar nuestros sueños, que a veces nos cuesta tanto, y está bueno que hayamos podido construir este espacio”, sostuvo Oyarzo.
El nombre del emprendimiento también refleja su identidad. “‘Mailen’ es un nombre mapuche que significa mujer trabajadora, mujer emprendedora, así que nos pareció que iba muy bien con lo que apuntamos y luchamos”, explicó.
Quienes deseen conocer más sobre el proyecto pueden visitar la página “Emprendedores de Río Negro” o seguirlas en redes sociales como @mailen_dulces en Instagram y Facebook, donde comparten sus productos y novedades.


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