
El Centro de Salud Costa del Río Azul ha tenido que mudarse nuevamente, esta vez al predio del CEA N°3. En plena reubicación, la enfermera Filomena, una de las trabajadoras del centro, compartió detalles sobre la situación y la importancia de seguir brindando atención a los vecinos de la zona.
“Nos mudamos por segunda vez en pocos días. Primero se intentó armar algo en el aula rancho de la Escuela 103, donde mis compañeras comenzaron a recibir donaciones y a rearmar un espacio que se pareciera a un centro de salud para la atención de los vecinos”, comentó Filomena Blanco, enfermera del Centro de Salud de Costa del Azul y vecina damnificada.
La enfermera destacó la necesidad de contar con un centro de salud operativo en la zona, ya que muchos vecinos no tienen vehículo para trasladarse hasta El Bolsón. “Algunos pueden ir, pero una gran parte no tiene esa posibilidad, y otros trabajan y se les complica”, explicó.

Respecto a la reapertura del servicio en su nueva ubicación, Filomena detalló que esperan estar en condiciones de atender desde mañana. “Nos falta trasladar algunas cosas, como la camilla, pero ya estamos organizando el espacio. Va a ser un lugar muy pequeño, pero vamos a estar aquí para atender a la población”.
Sobre el consultorio móvil, indicó que “se quedará en el predio donde históricamente estaba el Centro de Salud y donde se va a construir el centro provisorio”.
El impacto emocional y material del incendio ha sido fuerte para los habitantes de Mallín Ahogado. “Hay mucha angustia y desolación, pero también gente con ganas de empezar de nuevo. Muchos perdieron todo y tienen que arrancar de cero”, relató Filomena, quien también sufrió pérdidas personales. “El fuego me quemó toda la chacra. Logramos salvar la casa y el galpón, pero tuve que sacar a todos los animales. Ahora están en un campo prestado porque no tengo el alambrado para traerlos de vuelta”.
La llegada de un equipo de salud mental es una ayuda fundamental para afrontar las secuelas del desastre. “El fuego ya pasó, pero queda el día después. La angustia se siente y es importante poder hablar para que no nos haga daño”, subrayó la enfermera.
Mientras esperan la construcción de un nuevo centro, Filomena enfatizó la necesidad de contar con un espacio propio y visible para los vecinos. “Es importante que sepan dónde estamos. Ahora nos instalamos en el CEA N°3, pero no sabemos por cuánto tiempo, puede ser uno o dos meses, o más”.
El horario de atención será de 8 a 14 horas, con cierta flexibilidad en invierno debido a las condiciones climáticas. “Estamos los cinco días hábiles, con enfermería y atención médica”, confirmó.

Sé el primero en comentar